
ACTO
III
Int.
No
importaba que Willow estuviera presionando solo el botón de apagado en el
control remoto del televisor – cada que lo presionaba pasaba algo Nuevo.
Lo presionaba – el canal cambiaba. Lo presionaba – la televisión se
apagaba e inmediatamente después se encendía. Presionaba de Nuevo – se
iba el sonido y la imagen se distorsionaba. Presionaba el botón otra vez
– el sonido volvía a la normalidad pero la imagen se veía en tonos
verdes. Presionaba el botón una vez mas – se veía en tonos naranja ahora
y se escuchaba estática.
Willow
puso una mano en su adolorida y vendada cabeza cuando Kennedy entró.
“Hey,”
grito para poder ser escuchada con la Televisión. “¿estas bien?”
Willow
medio grito respondiendo. “Estoy bien – pero la TV. no esta –”
La
televisión se apagó sola.
“–
funcionando bien,” termino en una voz mas baja.
“Nada
esta funcionando bien,” Kennedy le dijo. “Giles le dio a todo el mundo
el día libre y convoco un receso un día antes para poder ir a ver que mas
esta siendo afectado. Nadie se esta quejando, déjame decirte. Pero con
Robin y Faith fuera, no tiene a nadie a quien mandar. Y Rowena no regresa de
Nuevo México hasta después del día de gracias. Lo que significa que
tampoco esta para impresionar.”
Giles
pasó lentamente por la puerta de Willow y se quedo parado ahí mirando a
Kennedy.
“Así
que ahora esta metiendo su nariz en todo lo demás –”
“Ken…”
Willow dijo, incomoda, tratando de hacer que se diera la vuelta.
“¿Que?
Es verdad.”
Willow
estaba apunto de decir algo mas pero Giles toco suavemente en la puerta.
Kennedy
se dio la vuelta para verlo.
“¡Giles!”
Willow dijo casi gritando, “¡Que sorpresa! Que te trae aquí – a mi
habitación. A visitarme…”
“Oh,
solo pensé, como no tengo a nadie ‘a quien mandar’ o ‘impresionar’
podría ‘meter mi nariz’ y ver como estabas.”
Willow
vio como Kennedy se prepare para una rápida respuesta.
“¡Ken!
Uh – ¿Sabes que? Yo – Um – quisiera un poco de – uh –” Se le
quedo mirando a Giles y dijo lo primero que se le ocurrió. “¡Te! Te. Te
seria bueno. ¿No es así?” le pregunto a Giles.
Kennedy
giro los ojos. “Puedo entender una indirecta. Le pediré a Andrew que haga
un poco. ¿Que hay de ti?” le pregunto a Giles.
“Si,
de hecho, el te me caería muy bien ahora. Gracias.”
“Si”
Kennedy comenzó a salir de la habitación. “Hey,” dijo dándose la
vuelta hacia Giles, “no empeores su dolor de cabeza.”
“No
creo que pueda,” contesto.
Kennedy
sonrió y dejo la habitación. Giles la observó irse.
“Giles,
no era su intención ofenderte,” Willow comenzó a disculparse.
“No
me ofendí,” sonrió el gentilmente a la bruja. “Kennedy es una joven
entusiasta con un don par alas respuestas sin pensar, lo cual es una
sorpresa.”
“¿Como?”
“Bueno,
a ti siempre parecieron gustarte las personas que no hablaban mucho. Y
Kennedy esta lejos de ser callada. De hecho habla demasiado. A veces me
recuerda a –” Giles se interrumpió y su sonrisa desapareció.
“Buffy,”
termino ella por el.
El
le sonrió pero ella podía ver la tristeza en sus ojos. “Bueno, ella
tambien, supongo. Pero mas, Jenny.”
Willow
bajo la vista y se quedo mirando la cobija sobre sus piernas.
“Jenny
pudo no haber sido la pareja perfecta para mi pero yo la ame de cualquier
manera. No podía explicarlo pero a veces no puedes explicar a quien amas.”
Giles se quito los anteojos y comenzó a limpiarlos lentamente. Se sentó en
la orilla del sofá junto a Willow.
La
pelirroja se acomodo y ajusto la almohada detrás de ella.
“¿Como
te sientes? Algo incomoda y adolorida, supongo…”
“Si,”
Willow dijo en voz baja.
Giles
miro su expresión de tristeza y puso su mano sobre la de ella. “Bueno,
estoy aquí para ser el chico que te anima,” sonrió el.
Ella
lo miro. “Giles, eres terrible cuando hablas como Xander.”
“Hablando
de el…”
“¿Nos
hemos acercado a su localización? Willow pregunto esperanzada.
“Desafortunadamente
no – recibí una llamada esta mañana,” Giles suspiro. “Esperaba que
nuestro contacto del FBI fuera de utilidad pero me temo que ni ellos
pudieron encontrarlo.”
“Tal
vez debería empezar a buscar con ese hechizo de ‘encuentre un amigo’
con el que bromeaba hace rato. Si los federales no son de mucha ayuda no
estoy segura que más podamos hacer. Simplemente es frustrante. ¿Que
ponderosa bruja soy no? aparentemente no puedo encontrar a mi mejor amigo o
mis pies”
“Willow,
se que estas – avergonzada – por tu caída. Pero los accidentes suceden,
hasta para los de paso mas seguro.”
“Si,
pero no solo estaba siendo torpe. No estoy segura que todas las demás cosas
que están sucediendo aquí sean coincidencias ni tampoco ‘dificiltades
técnicas’.”
“Bueno
han habido algunos sucesos raros lo admito,” Giles remarcó
“¿Agua
fría y caliente saliendo cuando abres la lave opuesta? ¿Mi silla que
salió volando cuando iba a sentarme? Andrew estuvo quejándose de que
perdió el control de su batidora eléctrica y lleno toda la cocina de
mezcla para pastel… y las luces – encendiéndose, apagándose,
parpadeando, explotando… esta televisión…”
“Bueno,
si recuerdas la falla eléctrica que tuvimos en Agosto –”
“…
las computadoras, Giles – todo esta mal – y no solo lo mal que suele ser
normal, me refiero a que están corriendo todo tipo de códigos… y – y
las escaleras…” Willow midió sus palabras con cuidado y continuó. “Giles,
esas escaleras podrán estar cayéndose, pero nunca antes se habían
convertido en hule.”
La
mirada de Giles se volvió muy seria.
“¿Qué
pasa?” preguntó ella.
“Dios
santo, supongo – yo –yo – quiero decir – después de todo lo que
hemos pasado esto parece mas bien una broma, enserio…”
“¿Hay
algo gracioso? Bueno – dime. Me gusta lo gracioso. Lo graciosos es bueno.
Me haría bien algo de gracia ahora.”
Giles
negó con la cabeza. “Yo – yo solo me pregunto si podría ser un evento
sobrenatural. Dios sabe que tenemos bastantes jovencitos por aquí de la
edad adecuada como para permitirle a un poltergeist manifestarse. Cuando
tomas en cuanta el factor de sus cualidades sobrenaturales innatas y el
hecho de que en este lugar poderes místicos son usados dentro – y fuera
– de clase y… bueno tienes que admitir que Jeffrey solo tiene una
naturaleza bastante volátil y bastante potencial sobrenatural…”
Willow
pensó por un momento y frunció el seño. “Un fenómeno de ese tipo puede
mover las cosas. Y puede lanzar las cosas por la habitación. Aprendimos eso
bastante bien cuando nos mudamos. ¿Pero puede transformar una escalera de
concreto en hule? ¿Puede hacer un barandal blando y moldeable?”
“Aquí
esta el té,” Kennedy dijo mientras entraba cargando una charola con
galletas de avena, una cafetera y tazas. Ella noto a Willow que parecía
adolorida.
“Lo
sabia,” dijo ella, poniendo la charola sobre la mesa. Tomo una pose muy de
cazadora frente a Giles y puso sus manos en sus caderas. “Fuera,” le
dijo, fingiendo severidad. “No hagas que me ponga ruda.”
Giles
asintió, medio sonriendo. “Hablaremos de esto mas tarde,” le dijo a
Willow dándole unas palmadas en la mano.
“Si,”
Willow dijo, cansada. “Gracias.” Levantó la vista y le sonrió
observándolo salir de la habitación.
“¿Qué
fue todo eso?” Kennedy pregunto.
“No
quieres saber.”
“Tienes
razón – no quiero. ¿Qué hay en la televisión?”
Kennedy
tomo el control remoto y presionó el botón de encendido. La televisión se
encendió inmediatamente sin problemas.
“…
parecido a la falla electita a mediados de Agosto,” un reportero dijo. “Parece
que temprano por la mañana un problema comenzó en el que ahora trabajan
los oficiales de la compañía eléctrica de Cleveland pero no parecen
encontrar el problema. Todos los semáforos del centro están funcionando
mal. Ha habido accidentes por toda la ciudad y la policía que estaba en
descanso así como otros refuerzos han sido llamados para dirigir el
tráfico y poner algunas señales de alto hasta que el problema pueda ser
arreglado. Vamos con Matt Lanner para mas reportes…”
Kennedy
se acurruco en los brazos de Willow, besándola pero no obteniendo respuesta.
Ella se volteo hacia la televisión para ver que había captado toda la
atención de Willow.
“No
somos solo nosotros,” Willow murmuro.
Int.
Habitación
de Ethan – Por la Tarde
Ethan
apagó la televisión. No necesitaba ver más de las noticias – las mismas
que Willow estaba viendo – de los extraños sucesos en la ciudad.
“Entonces,”
dijo el simplemente. “Reina el caos.”
“Si,”
Amy contesto cortante. “R-e-y-n-a, no R-a-y—”
“Querrás
decir r-e-i-n-a,” Ethan corrigió.
“¿Huh?”
“Maldición.
Se suponía que hechizaríamos a los dirigentes de la Ciudad de Cleveland no
a la Ciudad de Cleveland. ¿Y como podemos hacer eso si estas causando toda esta conmoción?”
“Y
te llamas a ti mismo adorador del caos.”
“Yo
soy progenitor del Caos, no solamente un adorador. Pero el buen caos
necesita buena planeación. Y esto,”
Ethan apunto a la televisión, “¡No es ni siquiera un plan!”
“No
use un plan. Solo un hechizo. Solo por diversión. Se detendrá después de
un rato. Después podemos terminar el trabajo e irnos.”
“¡Deberíamos
irnos esta noche! Con todo lo que esta sucediendo, tendremos suerte de irnos
antes de la próxima semana.”
“¿Sabes
que pienso? No, ¿Cómo podrías saber? Tu y tus simples hechizos y planes
tan poco originales. Déjame decirte exactamente que pienso, Ethan.”
“No
me llames Ethan. Soy ‘Edward’ y tu eres –”
“Amy.
Amy Madison, bruja. Y mucha mejor bruja de lo que tú eres hechicero. Pero
supiste eso el momento en que me conociste. ‘Yo trabajo solo’,” ella
lo imito. “Si, por que trabajar con alguien que sabe lo que hace te
asusta, ¿no es así?”
Amy
se acerco a el y dijo en voz baja, “Sabes, al principio pensé que estabas
celoso. Pero ahora lo entiendo. Solo tienes miedo de que Cyril se de cuenta
que solo actúas y me contrate en tu lugar. Me pregunto que hace Cyril con
la gente que el y la Organización -- ¿dejan de usar?”
“Estoy
seguro que lo averiguaras.”
“Si,
lo haré. Y espero que no sea muy doloroso para ti.” Amy le sonrió con
odio a Ethan y lo dejo parado a la mitad de su cuarto.
Ethan
mordió su labio en frustración. “Maldición.”
Int.
Sala
de Willow – Misma Tarde
“¡Giles! Giles, ven, ¡aprisa!”
Kennedy dijo señalando el sofá
Dawn
y Kennedy estaban con Willow, mirando fijamente a la pantalla.
“Y
como si aparatos eléctricos locos, disfunciones mecánicas y cenas de
langosta caminando fuera del plato no fueran suficientes, hay algunos que
aun encuentran el tiempo para hacer bromas de mas o menos grandes
proporciones. Matt Lanner esta aquí para darnos el reporte. Matt…”
“Gracias,
Claire,” el reportero comenzó. “Bueno, parece que el Museo de Arte de
Cleveland tuvo una exhibición sorpresa hoy cuando una valiosa escultura
llego en una inusual caja de acero. La “Cabeza de Proserpina” esculpida
en 1621 por Gian Lorenzo Bernini desapareció hoy. La seguridad del museo
fue alertada por un visitante que se preguntó por que el pedestal donde
debería estar la escultura estaba vacío.”
“Una
frenética busca se llevó a cabo por tres horas esta tarde hasta que un
trabajador de mantenimiento fue con su supervisor en un ataque de pánico
sobre lo que el trabajador describió como ‘ojos malignos’ observándolo
desde dentro del casco en la colección de armaduras del museo. La “Armadura
para hombre y Caballo,” un traje medieval de tamaño natural que cubre
ambos, hombre y bestia, es donde encontraron la cabeza de Proserpina.”
“Alguien
tomo la frágil escultura y la puso dentro del casco. Nadie esta seguro de
cómo lo hicieron. De hecho, uno de los anticuarios me dijo que no debió
haber sido posible mover la escultura de su pedestal, mucho menos meterla en
el casco. Pero como pueden ver en este reportaje, fue exactamente lo que
pasó. Lo que queda ahora para los oficiales del museo son dos preguntas:
Quien es el responsable y como pueden sacar la Cabeza de Proserpina del
casco. Este fue Matt Lanner desde el Museo de arte de Cleveland.”
Willow
miró a Giles.
“¿No
lo entiendes?” le preguntó.
“Bueno,
supongo que es ligeramente gracioso en un nivel…”
“Giles.
Piensa un minuto – ¿Quién era Proserpina?”
“Era
la diosa Romana de la primavera, raptada por Plutón, llevada al bajo mundo,
y liberada bajo las ordenes de Júpiter, pero solo después de que Plutón
la obligó a comer seis semillas de pomegranada asegurando que ella
regresaría al bajo mundo por seis meses cada año y no veo que tenga eso
que ver con la escultura y una tonta broma estudiantil y estaría muy
agradecido si me dijeras de que hablas.”
“Si
hubiera sido la ‘Cabeza de Hecate’ la que hubiera estado escondida en la
armadura, ¿que hubieras dicho?” Willow preguntó.
“Obviamente
no lo era. De cualquier manera, diría que alguien estaba enviando un claro
mensaje de que hubo magia de por medio.”
“Y
en la brujería, ¿que nombre de Diosa – aparte de Hecate – es invocado
mucho?”
La
expresión en el rostro de Giles cambió cuando se dio cuenta.
“Esa
no fue una broma estudiantil,” Willow continuó. “La cabeza de
Proserpina” fue usada apropósito por una muy talentosa bruja.”
Dawn
se alegro. “¡Esto es genial chicos!” Tres pares de ojos pusieron su
atención en ella.
“Quiero
decir –” Dawn continuo emocionada, caminando de un lado a otro, “Todo
lo de ‘cosas que se transforman en la noche’, lo de la brujería, una
ciudad en confusión, cosas muertas caminando de los platos, Cazadoras
patrullando, las sobras de mezcla para pastel en las pareces… Y te
preocupabas de que me aburriera. No me había divertido tanto desde Sunny
–”
Dawn
de pronto noto sus miradas. “¿Qué?”
Habitación
de Ethan – El Hotel Hyatt Regency
Misma
Noche
“Claro
que se lo que esta pasando. ¡Esta en las noticias de la BBC! ‘¡Cleveland
en Caos!’ era el titulo de esta mañana en el London Times. Sin mencionar El
Telégrafo que dio todos los detalles acerca de los ‘extraños sucesos’.”
“Ahora,
Cyril, te aseguro que no soy yo quien esta –”
“¡Claro
que no eres tu! Es caótico, cierto, pero conozco tu trabajo, Ethan, y se
que no eres lo suficientemente tonto como para arriesgar ni a la
Organización ni a aquellos a quienes responde. Ahora dime la verdad –
como si tu vida dependiera de ello. Por que así es.”
“Oh
Cyril, no seas franco, odio cuando hablas acerca de –”
“Suficiente.
Dime lo que sabes.”
“Se
que mi pequeña ayudante – quien tu tan amablemente me ‘proporcionaste’
– hizo un hechizo de invocación ocultándomelo. No se exactamente que
intentaba despertar, pero conozco el hechizo. Es uno que es con frecuencia
usado para alborotar, entre otras cosas, una boca del infierno – una de
las cuales esta localizada aquí en Cleveland. Tambien se que ella ha estado
en contacto contigo. Y se que ella esta detrás de -- ¿Cómo les llamaste?
– ‘extrañas ocurrencias’.”
“La
detendrás de inmediato,” Cyril le dijo. “La detendrás y yo arreglare
que la tele transporten de regreso aquí. Deja el resto del trabajo, Ethan.
No lo termines. La organización ya no quiere atraer más atención hacia
Cleveland o la boca del infierno. Esa mujer ha arruinado completamente esta
misión.”
“¿Y
ha arruinado mi paga tambien?”
“Recibirás
tu dinero. Pero solo después que Amy Madison este de regreso en mi oficina
– y antes que algo mas pase allá.”
“Encontrare
la manera.”
“Ethan
–” El tono de Cyril era directo y al grano, “nunca sabrás que te pego
si no lo haces.”
“Enserio,
Cyril, deberías tratar de controlar esos arranques emocionales.”
Ethan
escucho a Cyril colgar. Y fue entonces cuando se permitió lucir preocupado.
“¿Cómo
esta Cyril?”
Ethan
se dio la vuelta. Amy estaba parada frente a el, mirándolo con ninguna
señal de buena voluntad.
“¿Qué
quería?” pregunto ella, su mirada fría.
Ethan
leyó su mortífera mirada e inmediatamente levantó su mano.
Pero
fue demasiado tarde.
Amy
lo golpeo directamente en el pecho con una bola de energía que lo envió
volando hacia atrás sobre el escritorio. Su espalda golpeo el escritorio
con fuerza y un gemido de dolor escapo cuando cayó al suelo.
El
se puso de pie y apenas contuvo el dolor lo suficiente para saltar a un lado
y escapar la siguiente bola de energía. Pero Amy estaba preparada. Ella le
arrojó un compuesto mágico de hierbas y raíces en la cara. El reconoció
el olor a Valeriana antes de desmayarse.
Ext.
Kennedy
y Vi habían terminado de cubrir el perímetro del lugar y estaban entrando
para hacer una revisión cuarto por cuarto. No notaron al taxi estacionarse
enfrente de la calle.
Amy
le dijo al taxista que la esperara y el ofreció ayudarla a llevar a su ‘hebrio’
novio a la puerta del edificio.
Ella
no aceptó la oferta. “Vamos, cariño,” le dijo ella a un incoherente y
confundido Ethan mientras lo ayudaba a bajar del taxi. Ella puso el brazo
derecho de el sobre su hombro y medio lo cargo por el camino en la
oscuridad. El taxista movió la cabeza mientras veía a la pareja y apago el
motor del taxi.
Cuando
se iban acercando al edificio, Amy recito algo en voz baja. Ellos alcanzaron
un grupo de arbustos a un lado del edificio principal justo cuando el
hechizo surtió efecto y Ethan quedo inconsciente.
Amy
lo dejo caer al suelo, escondido pero fácil de descubrir detrás de los
arbustos. Después corrió en cortos, pequeños lapsos, de regreso al taxi,
mirando de un lado a otro en las sombras.
Int.
Sala
de Willow – misma hora.
“Esto
no esta funcionando,” Willow dijo.
“Estos
son los libros equivocados,” Dawn agregó. “Tenemos que ir a la
biblioteca.”
“Yo
iré,” dijo Jeff, “Estoy aburrido.”
Willow
escribió una lista de los libros que tenia que traer. El subió a la
biblioteca, cuidándose de las Cazadoras patrullando, y recogió todos los
libros menos uno. Regresó a la habitación de Willow.
“Traje
todos menos ‘La canción de la sátira y otros hechizos’,” el le dijo,
“pero se donde esta y lo puedo traer fácilmente.”
“Bueno…
no quiero que salgas –”
“Demasiado
tarde.” Dijo el saliendo por la puerta.
Corte
a:
Ext.
Consejo
de Vigilantes – Momentos después
Jeff
salió por la puerta principal de la escuela y camino hacia el edificio
donde Vivian los maestros. Desde dentro de la escuela, una luz se encendió
y Kennedy y Vi aparecieron en uno de los cuartos del exterior. Jeff se quedo
congelado en su lugar. Vi estaba dando vuelta en dirección a donde el
estaba y lo vería afuera. El se escondió en el pequeño grupo de arbustos
para esconderse.
Apenas
lo hizo cuando Vi se acercó a la ventana y se asomo para revisar afuera.
Jeff arrastro su trasero por la tierra, moviéndose hacia atrás con las
manos, escondiéndose tanto entre los arbustos como era posible. La tierra
era apera y fría contra sus palmas.
De
pronto se sintió suave y tibia.
Jeff
se detuvo por una fracción de segundo mientras su cerebro registraba lo que
había tocado. Entonces gritó.
Kennedy
y Vi se miraron entre ellas y sin decir mas corrieron fuera del edificio
justo a tiempo para ver a Jeff ponerse contra la pared del edificio. Sus
ojos aun puestos en los arbustos.
Kennedy
lo miro con un aire de victoria. “¡Te atrapé!” grito. “Así que,
¿tu eres el gran villano…?” sonrió ella.
“No
lo creo” Dijo Vi, observando la Mirada en su rostro. Las dos cazadoras
siguieron su linea de vista y vieron la palma de una mana asomarse detrás
de los arbustos.
Vi
sacó si ballesta y la toco con ella. La punta de la flecha estaba a menos
de una pulgada de la nariz de Ethan. Kennedy camino por el otro lado y lo
golpeó – fuerte – en las costillas con la punta de su bota.
Tomo
un par de patadas, pero Ethan comenzó a estirarse. Sus ojos se abrieron, el
hechizo de Amy se disipaba rápidamente. El vio la figura de algo largo y
puntiagudo frente a sus ojos y después la ballesta y la flecha pudo verlas
con claridad.
Un
pequeño grito escapo del hechicero y Kennedy y Vi se miraron una a otra,
sorprendidas.
“¿Es
un vampiro?” Jeff pregunto, aun asustado.
“No,”
Kennedy casi se rió. “Lo que sea esto, no creo que debamos preocuparnos
por el. Jeff, ve por Giles y dile que encontramos a alguien.”
Corte
a:
Int.
Recibidor
del Consejo de Vigilantes – Momentos después.
Giles
entro en la habitación. Vi y Kennedy – ballesta en mano – y Dawn
acomodados alrededor de alguien sentado en el sofá dándole la espalda a
Giles.
“Jeff
dijo que encontraron a al—” Giles se detuvo de repente cuando Ethan se
dio la vuelta para verlo.
“Ho-la,
Ripper. No me das un beso.”
Ethan
recibió algunos golpes antes de hacerse bolita y cubrirse a si mismo con
sus brazos. Solo entonces Giles lo dejo levantarse.
“¿Qué
quieres, Ethan?”
“No
recuerdo,” Contesto Ethan solo para recibir otro golpe.
"I
don't remember," Ethan answered only to receive another punch.
“¡Contéstame,
maldito!” Giles golpeó a Ethan en la boca, haciendo que su rostro
golpeara contra el suelo.
El
sonido de la mejilla de Ethan golpeando el suelo hizo que Dawn gritara.
Hasta Kennedy y Vi se quedaron sorprendidas ante la fría brutalidad de
Giles.
“¡Giles,
detente!” Willow grito detrás de el.
“No
hasta que me diga lo que quiero saber.”
“Solo
quisiera decir que esta no fue mi idea.”
Giles
levanto su mano para otro golpe. Comenzó a bajar el puño pero algo lo
detuvo en la mitad del aire. Giles volteo la cabeza para ver que fuerza lo
detenía. Encontró a Willow parada sujetando su sangrada mano entre las dos
suyas.
“Giles,”
dijo ella simplemente, mirándolo directamente a los ojos, “por favor
detente. Esta no es la manera.”
La
expresión en su rostro no mostraba señal de haberla escuchado. Entonces,
sus hombros parecieron relajarse, y poco a poco, dejo de jalar su mano.
Finalmente ella lo soltó y el volvió a sentarse. La mirada en su rostro
aun era fría, pero el parecía listo para escucharla.
“Giles,
esto no es típico de Ethan,” dijo ella.
“Si
lo es,” Giles gruño. “Y como siempre fue descubierto por que le encanta
ser metiche.”
“El
puede ser responsable por algo de esto, seguro,” Willow contestó, “Pero
el tipo de magia que están usando – no es muy… de su estilo.”
Ethan
se sentó lentamente, poniendo su mano sobre su quijada, escuchando el
análisis de la bruja pelirroja sobre su estilo.
“Quiero
decir, es demasiado obvio para Ethan. Todo. Tambien… fácil de notar.
¿Langostas y cangrejos caminando de los platos en los restaurantes?
¿Maquinas dando dinero del monopolio? ¿Una escultura dentro de una
armadura? Giles, esas suenan como bromas estudiantiles, no el tipo de
trabajo que haría un hechicero experimentado. Quiero decir a esta magia le
falta su – bueno – estilo, sofisticación –”
“Y
no olvides el encanto,” Ethan murmuro a través de sus hinchados labios.
Giles
la miró, incrédulo. “¡Estilo! ¡Ha! Este hombre nos echo encima a
Eyghon, te convirtió a ti y a los otros en sus disfraces de Halloween, me
convirtió en un demonio Fyarl, y-y-y envió a Sunnydale a recordar los
setentas con su chocolate barato.”
“Si,”
Ethan se enorgulleció, “Esa fue muy buena, aun que lo diga yo mismo.”
Giles
lo miro severamente.
Ethan
levanto una mano. “Solo digo…”
Willow
intento no sonreír, pero Giles lo vio.
“No,”
Le dijo. “No lo alientes.”
“Pero
el es bueno, Giles.”
Los
ojos del Vigilante se abrieron.
“Quiero
decir malo, si pero en una – retorcida, caótica y enferma manera pero el
es uno de los mejores…”
“La
pequeña bruja pelirroja esta casi en los cierto, sabes,” Ethan habló.
“Yo soy el mejor. He estado en esto mas tiempo que la vida de todos estos
chicos juntos. Bueno, tal vez no tanto… Pero lo suficiente para haber
moldeado mi magia en un fina y bien pulida – no como algunos vigilantes
que le dan la espalda. O como un pequeño asistente de mago que cree que un
poco de glamour los hace tan buenos como un hechicero experimentado.”
Giles
estaba sobre Ethan otra vez. Tomo la garganta del hechicero con su mano
derecha y le dio dos golpes con la izquierda. “¿Quién esta trabajando
pata ti, Ethan? ¿Quién es tu asistente? ¿Y para quien trabajas tu?”
“Muy
bien, muy bien, detente antes de que te lastimes a ti mismo,” Ethan dijo
tosiendo.
Giles
aflojo un poco su agarre sobre la garganta de Ethan pero no lo soltó.
“Tengo
un subcontrato.”
“¿Para
quién?”
Ethan
titubeo y Giles levanto su puño otra vez.
“¡Cyril!”
Ethan dijo de pronto. “Cyril Rodham.”
Giles
hizo una expresión de disgusto al escuchar el nombre. “¿Y para quien
trabaja Cyril estos días?”
“No
lo se. ¡Enserio! Enserio no lo se. Todo lo que se es que me pagan bien por
un trabajo bien hecho pero ese trabajo no incluye las bromas de niños que
ocurren en la ciudad.
Giles
frunció el ceño.
“Mira,
viejo, el que beba la leche no significa que conozca a la vaca. Cyril ha
estado enviándome en pequeños proyectos – nada muy extremo – y el
tiene mucha gente detrás de el que, creo, tienen a alguien aun mas grande
detrás. Pero en realidad no se quienes son o que quieren. Yo no pregunto y
ellos no dicen.”
“Entonces
dime que buscas tu.”
Ethan
vio directamente a los ojos de su Viejo compañero. “Bueno, de hecho solo
estaba haciendo un hechizo sobre un par de – asociados de Cyril. Todo lo
demás fue idea de la asistente que Cyril me asigno. Ella es la que esta
causando todo el problema. Me conoces, Ripper. Rápido, limpio y en cami
–”
La
mirada de Giles lo dejo callado.
Una
mirada de expectación aparecio en el rostro de Willow, su piel se volvió
blanca.
“¿Esta
ella bien?” Ethan preguntó.
“Huelo
una rata,” Willow dijo. “Una vieja y familiar rata…”
Giles
parpadeo. “Enserio, no querrás decir –”
“Amy”
Ethan
miro rápidamente de Willow a Giles. “Veo que conocen tambien a la
señorita Madison,” Ethan sonrió.
Giles
volvió a verlo de nuevo.
“Ahora,
solo un momento,” Ethan dijo escudándose de un posible golpe. “Pensemos
esto como dos adultos, ¿te parece? Los dos queremos lo que es mejor… Y
eso es, bueno… nuestra Señorita Madison ha causado bastantes problemas
para ambos. Yo no puedo hacer mi trabajo y ustedes no pueden – bueno, lo
que sea que no puedan hacer – así que, por que no…”
“Unir
nuestras fuerzas” Willow finalizó.
“¡Si!
¡Ow!” La boca de Ethan le dolía al sonreír.
“Bueno…”
Giles pensó por un momento. “No. ¡NO! ¡Absolutamente no!”
“Podría
ser interesante,” Ethan dijo, pretendiendo ignorar a Giles. “Y
divertido,” agrego seductivamente dirigiéndose a Willow.
“No
tolerare esto,” Giles dijo, enojado.
Willow
miro a las dos cazadoras y a Dawn. “Ustedes podrían distraer a Amy y
mantenerla ocupada mientras Ethan y yo hacemos un hechizo para amarrar sus
poderes.”
“¡Esta
fuera de lugar!” La voz de Giles se elevó una octava.
“Probablemente
tomaría varios de nosotros.” Willow planeaba rápidamente, dejando salir
las palabras. “Amy es bastante fuerte, cosa que supongo ya sabes,” le
dijo a Ethan, “Y ella es –”
“¿Hipócrita,
perversa, traicionera, manipuladora?” Ethan sugirió.
“Iba
a decir escurridiza, pero si.”
“¿Esta
arreglado entonces?” Willow miro al grupo.
“–
bajo cualquier circunstancia –”
“Estoy
bien.” Dijo Kennedy.
“Yo
tambien,” agrego Vi.
“Yo
te cubro la espalda,” Dawn sonrió.
“Y
yo cubro la de Dawn,” dijo Jeff.
“Seria
un placer,” Ethan sonrió.
“Si…”
dijo Willow. “Creo que lo será.”
“¡–
y eso es definitivo!” El fuerte tono de voz de Giles hizo que todos
voltearan a verlo. Ethan le sonrió inocentemente.
“Diablos.”
Giles murmuró.
“Hecho,”
Willow sonrió. “Jeff – dile a Andrew que tenemos un paciente para que
limpie.”
Giles
miro sus sangrados nudillos. “No hay necesidad. Estaré bi—”
“Y
una vez que estés curado Ethan,” Willow dijo, “podemos ponernos de
acuerdo sobre que hechizo de amarre y reversión de poderes queremos usar
para detener todo lo que Amy ha hecho. Tenemos una buena y sólida
biblioteca que se pone mejor cada día.”
Kennedy
ayudo fácilmente a Ethan a levantarse.
“Ethan,”
Giles le advirtió, “Si no te comportas –”
“Que
– ¿vas a castigarme?” le sonrió maliciosamente.
“Ethan... “
“Vamos,
los dos chicos,” Willow dijo, jalando a Ethan de la mano, “Jueguen
después. Trabajen ahora.”
Ella
se mareó un poco entonces, Ethan la sostuvo poniendo su mano en su brazo.
“Gracias,”
dijo ella. “aun un poco mareada. Tuve una mala caída ayer.”
“Si,
los vendajes fueron un indicio. ¿Qué pasó exactamente?”
Giles
los observó irse, conversando educadamente.
“¿Giles?”
“Si,
Kennedy.”
“¿Cuanto
podemos confiar en Ethan?”
“No
podemos. Pero sabe que puede confiar en que yo lo mate si hecha a perder el
plan.”
Int.
Sala
de Giles – Por la noche
Giles
estaba tomando una taza de té que Andrew le había llevado. Las voces de
Ethan y Willow podían escucharse a lo lejos mientras ellos conversaban en
la sala de abajo.
“Tengo
galletas de chispas de chocolate recién salidas del horno,” dijo Andrew
que aun usaba el mandil, tratando de animarlo. “Y nada dice ‘cariño’
como algo de…”
La
mirada hostil de Giles le bajo los ánimos a Andrew.
De
pronto, Giles y Andrew escucharon a Willow decir, “Que perra.”
Giles
suspiro y tomo un poco mas de su té.
“Sabes
–” Andrew titubeo al ver la mirada de Giles. “Sabes, podrías
necesitar otro hombre que te ayude con este Ethan.”
“Tu
no puedes ni agarrar una batidora eléctrica sin manchar todas las paredes
con mezcla para galletas –”
“Era
mezcla para pastel.”
El
sonido de la risa de Willow se escucho por el pasillo.
Andrew
apretó los labios cuando pudo ver el pulso de Giles en su frente. Otro
sonido viajo y le tomo solo un momento darse cuenta se que ambos, Ethan y
Willow estaban riéndose.
“Maldición,”
Giles dijo en voz alta. Camino hacia su estéreo y sacó el primer disco que
toco su mano. Ni siquiera lo miro pero molesto lo puso en el tocadiscos y
subió el volumen. Instantáneamente la voz de un muy joven y energético
Eric Clapton llenó la habitación.
“What’ll
you do when you get lonely
And nobody’s waiting by your side?
You’ve been running and hiding much too long.
You know it’s just your foolish pride...”
“Oh,
endemoniadamente invaluable,” Giles gimió.
“...Layla...”
Pero
el rock y el estruendo de Derek y los Dominoes no fueron suficientes para
apagar el sonido de las risas. Rindiéndose, Giles bajo las escaleras.
Ethan
y Willow levantaron la mirada cuando el entró a la sala.
“Sabes,
viejo, tienes excelente gusto para ser un asalta cunas” El apunto a
Willow.
“¡Hey!”
Willow se rió más por la mirada en el rostro de Giles que por lo que
había dicho Ethan.
“Ignorare
ese estúpido comentario e iré directo al grano.” Los ojos de Giles se
posaron en Ethan. “¿Han hecho algo parecido a progresar ustedes dos?”
“Giles,
trabajar con Ethan es tan… ¡genial! Es un verdadero maestro. Más de lo
que pensé. ¿Por que no me dijiste que podía –?”
“Willow…”
Ethan la interrumpió mirando directo a Giles, “Ripper esta familiarizado
con lo que puedo hacer… todo lo que puedo hacer… ahora mismo, creo que
le gustaría saber sobre nuestro plan.”
“Oh
si, el plan es perfecto. Bueno – su puede haber semejante cosa como un
plan perfecto –”
“Le
tenderemos una trampa a la Srita. Madison,” Ethan continuó. “Yo
comenzare con un poco de ventaja –”
“Tu
especialidad,” Giles gruñó.
“–
y la traeremos aquí y la podremos contra tus dos mejores… Cazadoras,”
Ethan siseó disgustado.
“Hablaste
como la víbora que eres.”
“La
pequeña bruja pelirroja y yo ataremos sus poderes. Arreglare que la tele
transporten de regreso a Londres. Hay alguien a quien le gustaría mucho
hablar con ella sobre su pequeña broma. Oh – perdón. Quise decir
hechizo.”
Willow
se rió otra vez como no lo había hecho desde la preparatoria. Ethan le
sonrió antes de voltear a ver a Giles, dándole una mirada seria y una
extraña sonrisa.
Los
ojos de Giles se tornaron peligrosamente oscuros.
“Ahora,
Ripper,” Ethan se acerco a Giles, y puso una mano sobre el hombro del
vigilante.
Willow
sostuvo el aliento anticipando la reacción violenta de Giles.
“¿Por
qué no vas a tu ‘cuarto de estudio’ o lo quesea, te quitas esos
detestables zapatos, subes los pies y te pones bien ‘derecho’?”
Los
ojos de Giles se abrieron.
“Bebida.
Una Buena bebida derecha. Además, La pequeña bruja pelirroja y yo
necesitamos buscar algunos ingredientes para el hechizo.”
Giles
le dio a Ethan una mirada viciosa y miro nuevamente a Willow, que se había
puesto de pie.
Ethan
quito su mano del hombro de Giles y Giles caminó por el corredor. Willow lo
siguió.
“No
tengas ninguna idea rara,” Giles le advirtió.
Ethan
miró a Willow. “Por que Rupert, todas mis ideas las saco de ti.”
Giles
simplemente se le quedo viendo feo mientras Ethan se acercó y sostuvo a
Willow con una mano en su hombro mientras caminaban, aún hablando y riendo.
La guitarra de Clapton se escuchaba junto con un piano cuando escuchaba a
Ethan hablar otra vez.
“Cuando
regresemos,” Ethan le dijo, “remuérdame enseñarte una foto que tengo
de Ripper en sus días locos.”
Giles
suspiró. “Maldita sea.”
Fin
Del Acto Tres
ACTO IV
Int.
Habitación
de Amy, El Hyatt Regency – Al siguiente Día
Amy
salio de su baño envuelta en una fresca, toalla seca. Ella brincó de
pronto.
Ethan
Rayne estaba sentado en la silla junto a la ventana. Su rostro ensangrentado
y golpeado, con un ojo negro que estaba empezando a ponerse morado.
“Realmente
te desprecio,” dijo el casualmente. “Pero el hombre que hizo eso,”
señalo indicando su cara, “lo desprecio aun mas. Y voy a matarlo con tu
ayuda.”
“Lárgate.”
“No.
No, escúchame, Amy querida. Ripper me quiere muerto. Y ahora, Cyril te
quiere muerta. De hecho, Ripper espera ponerte una trampa. Esperan que te
entregue y aun que no puedo decir que nuestro equipo ha sido digno de mucha
confianza, escojo el menor de los dos males.”
Amy
hizo una pausa y consideró sus palabras. “¿Por qué debería confiar en
ti?”
“No
deberías,” le dijo el. Ethan sonrió a pesar de sus hinchados labios, “pero
considera esto: ¿Qué crees que me dijo Cyril anoche por teléfono con
respecto a ti?”
En
los ojos de Amy se reflejó la duda por una fracción de segundo.
Ethan
lo vio. “¿Has podido contactarlo?” pregunto sabiendo de antemano.
Amy
volteó hacia otro lado mientras contestaba. “No desde – no. No, no lo
he hecho,” admitió ella. Ella abrió los cajones del closet y sacó ropa
limpia. Después entró al baño a cambiarse, dejando la puerta del baño
entre abierta.
“Te
escucho,” dijo ella desde adentro. “Continua.”
“Tengo
un plan – Un plan que destruirá el Consejo de Vigilantes y me librara de
Ripper para siempre. Ayúdame y veré que seas liberada de los cargos con
Cyril y la Organización.”
“¿Qué
vas a hacerle a Giles?”
“Enseñarle
una lección que jamás olvidará – eso es, en la minúscula cantidad de
tiempo que le quedará de vida.”
“¿Y
los otros?”
“No
se quedaran sin ele Vigilante ahí. Todos correrán a casa con mamá y
papá.”
“Willow
estará ahí. Hará que se queden.”
“No
si se va, tambien.”
Amy
se vistió y se paró en la puerta del baño. “Dime mas.”
“Podríamos
matarla. O simplemente incapacitarla. Ella es tu problema así que eso te lo
dejo a ti. De cualquier manera, con la bruja y el Vigilante fuera del
camino, podemos hacer cualquier cosa que Cyril y la organización requieran
sin absolutamente nadie para detenernos. Estarán tan complacidos, querida,
que no soñaran siquiera con hacerte daño. O a mí. ¿Qué dices?”
Int.
Recibidor
del Consejo de Vigilantes – Por la Tarde
“Giles,
relájate,” Willow dijo, “Ethan y yo tenemos todo bajo control.”
“Eso
es lo que me preocupa.”
“¡Dawnie!
¿Ves algo?” Willow gritó a su vigía del Segundo piso.
“Aun
no,” Dawn le contestó.
“Ken,
Vi, ¿están listas chicas?”
“Desde
hace una hora, si,” Kennedy contestó.
“¿Seguro
sabes que hacer?” Willow pregunto mirando a Jeff.
“Si,
tranquilízate, ¿quieres?”
“Bueno
cuando las cosas comiencen a decaer Dawn ayudara, tambien.”
“No
puede. Ella no tiene poderes. ¿Que tal si algo pasa –?”
“Hey,
tranquilízate,” Willow lo molestó imitándolo. “Dawn ya es toda una
veterana. Ella es la última gran miembro de los Scoobies. Ella sabe
cuidarse sola. Así que si algo sale mal por cualquier razón tú recibes
órdenes de mi primero y de ella después. ¿Entendido?”
“¡Están
aquí!” Dawn gritó. “¡Willow, están aquí!”
“¿Por
que será que ya me estoy arrepintiendo de esto?” Giles murmuro para si
mismo.
Ext.
Tierras
del Consejo de Vigilantes
“Tienes
que estar bromeando,” Amy dijo en voz alta. “¿Solo vas a caminar a la
puerta y tocar? ¿Cómo si nos esperaran?”
“Eso
es lo mejor – no nos esperan,” Ethan contestó. “Los tomaremos
completamente por sorpresa. Aunque, prepárate para moverte rápido.”
Amy
movió la cabeza pero pareció satisfecha de que Ethan supiera lo que hacia.
Ethan tocó a la puerta tres veces.
Después
de un momento escucharon ruido en el interior y solo pasaron unos segundos
más para que escucharan las cerraduras abrirse.
La
puerta se abrió lentamente para revelar a Jeff, quien los miro confundido.
“¿Si?”
“Hola
jovencito. ¿Esta tu – director – en casa?”
Jeff
hizo una pausa como notando el maltrecho aspecto de Ethan. “¿Huh? Oh,
¿Se refiere al Sr. Giles?” preguntó inocentemente.
Ethan
entro al edificio con Amy. “Chico listo. Si, el Señor Giles. Es urgente
que hable con el.”
“Si,
espere aquí. Iré por el.”
“¿No
hay un lugar mas confortable que esta oficina para esperarlo? Hemos viajado
mucho para ver a nuestro viejo amigo y estamos algo cansados.”
“No
se supone que deba dejar pasar extraños mas lejos de aquí,” Jeff dijo,
dibujando una linea imaginaria.
“¡Mi
querido chico! ¿Cuál es tu nombre?”
“Jeff.”
“Bueno
ese es un nombre fuerte. Mi nombre es Edward y esta es Adele. Ahora que nos
conocemos ya no somos extraños. Adele y yo somos viejos amigos del Sr.
Giles. De Londres. Ahora, ¿podríamos sentarnos en un lugar confortable
mientras vas por el? Como seguramente podrás ver no me siento de lo mejor
por el momento.”
Jeff
miro a uno y a otro y después suspiró. “Bueno…” se encogió de
hombros y los dejó pasar a la sala. Se quedo parado en la puerta mientras
ellos entraban a la habitación.
“Supongo
que si el Sr. Giles los conoce…” Jeff cerró la puerta y puso las
cerraduras. “¡No pueden sorprenderlo!”
Willow
aparecio detrás del sofá. “¡Non motio!” Su fuerte voz se escucho por
la habitación mientras lanzaba un puñado de hierbas molidas y raíces a
Amy.
Amy
levantó las manos en defensa. “¡Eosan!” ordenó ella y las hierbas se
cristalizaron en el aire cayendo al piso.
Jeff
se dio cuenta que su única ruta de escape estaba bloqueada por Ethan y Amy.
Pensando rápido, se dio la vuelta y se le quedó mirando a la mesa de café
en medio de la habitación.
La
mesa se deslizó rápidamente hacia Amy. Escuchando el ruido ella se dio la
vuelta y agitó la mano. La mesa se colapsó sobre si misma, partida y
astillada, sin siquiera tocarla.
Amy
levantó ambas manos y gritó “¡Hecate, que mi voluntad sea tuya!” y
sin decir mas, brillantes bolas de energía se lanzaron contra Willow y
Jeff.
Jeff
ya estaba preparado y se deslizó fácilmente debajo de la bola de energía.
Willow salto fuera del camino a tiempo, pero el mareo la abrumó y cayó de
rodillas. Jeff aventó una gran maceta contra Amy, dándole justo en la
espalda.
Amy
gritó de furia y lanzó más bolas de energía que hicieron a Jeff tropezar
y le dieron a Willow en el pecho. Willow salio volando contra una pared
donde se golpeó la cabeza. Cayó al suelo, aturdida y luchó para no quedar
inconsciente.
Escuchando
la conmoción, Vi y Kennedy rompieron la puerta para encontrar a un
sonriente Ethan Rayne.
“¡Víbora
tramposa!” Kennedy gritó mientras ella y Vi entraban a la carga.
Con
un movimiento de su mano, Ethan se quitó a las dos cazadoras de encima. Vi
salio volando sobre una silla de la que se alcanzó a sujetar.
Kennedy
cayó al suelo resbalando hasta la chimenea encendida. Sus piernas golpearon
contra la pantalla, tirando algunos de los leños sobre su pierna. Mientras
los apagaba, notó a Jeff tirado y sin moverse en el suelo.
“¡Eso
no era parte del plan!” Kennedy gritó, poniéndose de pie.
“Primera
Regla del Caos, dulce Cazadora –” Ethan sonrió malévolamente, “los
planes cambian.”
“¡Giles!”
Kennedy gritó. Ella se lanzó hacia el frente y tiró un golpe, dándole a
Ethan en la mandibula.
Vi
se volvió a poner de pie y corrió hacia Amy solo para ser lanzada hacia atrás por
una bola de energía que la levantó del suelo y la mando volando hasta las
puertas francesas. Golpeó con tanta fuerza que la madera y los vidrios se
rompieron. Astillas de vidrio y madera volaron por los aires mientras ella
atravesaba la puerta, cayendo fuera de la habitación a unos diez pies.
Los
ojos de Willow se abrieron repetidamente tratando de enfocar la vista
mientras escuchaba a Amy reírse. Con una mirada de determinación enfocó
su mirada en Amy desde el otro lado de la habitación.
Amy
lanzó una gran carga de energía hacia Kennedy, hacienda girar a la
Cazadora. Kennedy perdió el equilibrio y se golpeó el rostro contra una de
las columnas.
Amy
se volteó hacia Ethan. “¡Esto es mas divertido de lo que esperaba!”
“Pero
por supuesto, querida. Ahora, estas aprendiendo. La muerte es un final tan
sencillo pero donde esta la diversión si no disfrutas antes de la
destrucción.”
“Oh,
ellos serán destruidos,” dijo Amy.
De
pronto Amy sintió a alguien agarrar su hombro. Ella fue obligada a voltear
pero no tuvo tiempo de detener el golpe que le dio justo en la nariz.
“Eso
fue por el hechizo que le hiciste a Willow,” Kennedy le dijo.
Amy
trató de levantar su mano para hacer un hechizo pero Kennedy la golpeó una
vez mas, haciendo su cabeza hacia atrás con la fuerza del golpe.
“Ese
fue por golpearme sin mi consentimiento.” Kennedy la golpeo otra vez
sacándola completamente de balance y dejándola tirada en el suelo.
“Ese
fue solo por que si.”
Giles
llego a la puerta… Dawn lo siguió dentro de la habitación y corrió
hacia Jeff. Kennedy tomo la oportunidad para ir con Willow.
“Lastímanos,
en especial a Dawn y tendrás a Buffy sobre ti,” Giles le advirtió a Amy
quien intentaba ponerse de pie.
“No
me preocupa Buffy,” Amy dijo antes de escupir algo de sangre. “Déjenla
que venga a tratar de detenerme. Se llevara una gran sorpresa.”
“Y
hablando de sorpresas, compañero,” Ethan giró a Giles. “Aquí hay una
para ti.”
Ethan
pasó un brazo por la espalda de Giles y presionó su otra mano contra su
pecho. Amy observó con la boca abierta mientras Ethan comenzó a drenar al
Vigilante de su fuerza vital. Giles se agitó y se jaló.
Ethan
observó las demolidas puertas francesas. “Sigillum,” dijo el en un tono
bajo. Un campo de fuerza gris aparecio donde habían estado las puertas,
encerrándolos a todos dentro. Nadie podía escapar.
“Ethan…”
Giles dijo antes de caer al suelo.
Ethan
lo siguió abajo.
“Oh,
ahora, Ripper, no me mires así. Enserio no pensarías que en realidad iba a
seguir con –tu pequeño plan para derrotar a Amy – ¿o si? ¡Lo
creíste! Bueno, eso es típico de ti, ¿no es así? Siempre buscando algo
bueno en la gente y por eso, siempre te decepcionan.”
Giles
levantó un tembloroso brazo hacia Ethan, pero solo lo pudo levantar la
mitad.
“Vamos,
vamos,” Ethan dijo suavemente, “No luches contra el. Será mas fácil si
solo… lo dejas… ir”
Con
esa ultima palabra, el cuerpo entero de Giles se convulsionó y lo ultimo de
su energía vital fue succionada de el. Su cabeza se fue hacia atrás y su
cuerpo se aflojó.
Ethan
lo miró – aparentemente triste – por un momento y después gentilmente
lo puso en el suelo. “Una lastima,” murmuró. “Rupert pudo haber sido
un gran mago oscuro de haber querido. Fuimos un gran equipo una vez… pero,
yo trabajo solo.”
Amy
se puso de rodillas junto a Giles mientras Ethan se levantaba. Ella buscó
un pulso y trató de reconocer cualquier tipo de fuerza vital en el. Pero no
había.
“Tu
– el – el está muerto,” ella susurró. Amy de pronto pareció
insegura de si misma y comenzó a mirar hacia todos lados.
Ethan
miró a Giles. “Supongo,” agregó en voz baja, “crees que disfrute
matando a Ripper… bueno, de hecho fue bastante divertido ver la mirada en
su rostro… pero, ¿Quién tomará su lugar? Nadie mas me ha dado tanto
entretenimiento de tan buena categoría –”
Willow
gimió suavemente donde estaba tirada.
“Ah,
¡La pequeña bruja pelirroja despertó!” Ethan sonrió, caminando
casualmente hacia Willow. “Ella jugara, estoy seguro.”
Kennedy
saltó a defender a Willow pero Ethan la envió volando con un movimiento de
su mano, cayó de cabeza contra una armadura que estaba parada junto a la
pared. Ella cayó al suelo mientras Ethan le sonreía a Willow.
“¡No!
¡No lo hagas!” Amy dijo, levantándose rápidamente. Se acercó
poniéndose entre Ethan y Willow. “Quiero decir, yo me encargare de ella.
Ella es mía. Giles fue tuyo. Ese fue el trato.”
“Así
que quieres matarla tu misma.”
“¡No!
Todavía no.” Amy seguía parada entre Ethan y Willow.
“¡Por
que, Amy!” Willow se sentó completamente consciente. “No pensé que te
importara.”
Tres
campanadas del reloj se escucharon en la habitación y Ethan sonrió
ampliamente.
Amy
de pronto se dio cuenta que le habían tendido una trampa. Ella movió su
brazo en un arco amplio que llevaba consigo energía verde. El arco le dio a
Ethan y el cayo justo cuando Kennedy se levantaba. Cayeron juntos al suelo
en un enredo de brazos de Cazadora y piernas de Hechicero.
Willow
envió una bola de energía que derribó a Amy y la tumbó sobre el sofá.
Ella cayó junto a Giles pero rápidamente se levantó y enfrentó a la
bruja pelirroja. Amy intento la misma maniobra de la bola de energía pero
Willow estaba lista y regresó el tiro. Se desvió y se quebró sobre Dawn y
Jeff. Instintivamente Dawn puso su cuerpo sobre el de él cuando las chispas
llovieron sobre ellos.
Inmediatamente
Willow comenzó a ‘disparar rápidamente’ – enviando una bola de
energía tras otra. Bloquear el ataque de Willow estaba comenzando a afectar
a Amy cuando algunas descargas estuvieron cerca de darle. Finalmente, una
bola de energía logro darle a Amy en el pecho enviándola volando hasta la
pared donde ella cayó, junto a Giles.
Giles,
vivo y bien, se puso de pie y levantó su mano. “¡Non oxys!” dijo y una
haz de luz verde salio de la palma de su mano hacia Amy.
“¡Retournen!”
Amy gritó, regresándolo.
Giles
saltó para esquivarlo, pero alcanzó a golpearlo. El se llevo las manos a
la garganta y comenzó a asfixiarse.
“Enserio,”
Ethan dijo a nadie en particular, “¿por que todos usan antiguos lenguajes
y ordenes para hacer hechizos? ¡Tienes que ser un maldito políglota estos
días hasta para hacer el hechizo mas simple!”
Willow
corrió hacia Amy, tacleandola como un jugador de fútbol.
“Prefiero
el simple y viejo ingles cualquier día,” Ethan dijo mientras Giles se
tambaleaba hacia el, sus ojos casi saliéndose. “Es rápido, es fácil y
funciona tan bien como el endemoniado Latín, Medio Francés, Alto Alemán,
Sumerio, Egipcio –”
Giles
parecía bailar frente a Ethan agitando frenéticamente una mano y aun
sosteniendo su garganta con la otra.
“Oh.
Perdón. ¡Release!” Ethan ordeno – en Ingles – con un movimiento de
su mano.
Giles
cayó al suelo, tosiendo mientras su aliento regresaba.
En
el otro lado de la habitación, Amy tomo la muñeca de Willow y la
habitación se lleno con el olor de piel quemada. Willow gritó.
Luces
verdes dieron lugar a pequeñas explosiones de energía blanca y caliente
que exploto y tronó tan fuerte que lastimaba los oídos. Viento comenzó a
girar alrededor de las brujas, y un fuerte sonido, como el de un tornado,
comenzó a emanar del centro de la pelea.
“Ripper,
levántate, te estas perdiendo una tremenda pelea de chicas. Todo lo que
falta son bikinis y un poco de aceite,” Ethan dijo mientras las dos brujas
luchaban una contra la otra en el remolino de energías. “De hecho…”
Ethan levantó su mano como para hacer un hechizo. Giles tomó la muñeca de
Ethan y negó con la cabeza, no siendo capaz de hablar aun. Ethan suspiro.
“Aguafiestas.”
Kennedy
corrió a ayudar a Willow, ignorando el ahogado grito de Giles de “¡No!”
Ethan rápidamente la tomó del brazo deteniéndola.
“Cálmate,
vas a morir,” el le dijo.
Ella
respondió con un gancho derecho. Ethan cayó pero Giles tomó a la Cazadora
de los hombros. Kennedy estaba a punto de liberarse de Giles.
“¡No
puedes ayudar!” Giles grito sobre los gritos de las brujas y el viento que
soplaba. Papeles en la habitación comenzaron a girar y los muebles se
agitaban en su lugar. “Es su pelea ahora,” se encontró a si mismo
gritándole a la cazadora. “Interferir sería –.”
“¡Masacre!”
Ethan gritó. El cerró los ojos ante lo brillante del campo de energía que
las dos brujas estaban alimentando con su ira.
Amy
y Willow patearon y rodaron, forcejearon, y giraron en agitado combate.
Ellas gritaban entre golpes más de coraje que de dolor.
Ethan
se veía serio. “¡Van a destruir todo al rededor de ellas si siguen así!”
gritó en la cara de Giles.
“¿Puedes
hacer un hechizo que las detenga?” Giles gritó tambien.
Ethan
no pudo escucharlo con todo el ruido, pero leyó la palabra ‘detenga’ en
los labios de Giles.
“Lo
intentare,” gritó el. “Pero no creo que pueda hacerlo solo, Rupert.
Esas dos son algo serio.”
El
viento agitaba su cabello para todos lados y la brillante energía hacia que
fuera casi imposible para el ver. Pero Ethan sintió la mano de Giles en la
suya.
“¡Hazlo!”
Giles gritó sobre la conmoción.
Ethan
sonrió y apretó su mano, sacando energía de Giles. El no trato de ser
escuchado sobre los gritos y el ruido del viento, pero simplemente recito un
hechizo para atar la magia en un tono de voz normal.
Hubo
un momento de ruido tan fuerte que pareció tragarse todos los demás
sonidos. Dentro de ese sonido, hubo un ‘¡crack!’ El hechizo de Ethan
había chocado contra el campo de energía creado por la furia de las dos
brujas luchando. Una brillante linea color naranja se había extendido
horizontalmente sobre una superficie plana.
Ethan
se tiró al suelo justo debajo de la luz naranja, jalando a Giles con el. La
esquina del campo de energía le pego a Kennedy en la mitad del cuerpo y la
corto como una espada. Ella se quedo parada un momento, sorpresa en su
rostro, antes de bajar la vista a su estomago.
Willow
vio su mirada e instantáneamente supo que Kennedy había sido lastimada.
Ella dejo de pelear con Amy por un momento. Vio a Kennedy caer al suelo y se
quedo mirando la figura de su novia mientras Amy le daba otro golpe.
Un
brillo comenzó a aparecer alrededor de Willow. Fue simple luz al principio,
casi no existente. Pero cuando se intensificó envolvió a Willow en su
propio campo. Los golpes de Amy fueron detenidos poco a poco hasta que
pareció que estaba tratando de golpear a través de una pared.
“Molesta
ahora.”
Había
sido dicho sin emoción alguna, Amy no estaba segura de haber escuchado
bien.
Willow
comenzó a flotar lentamente en el aire. Sus pies colgaban al menos a dos
pies del suelo. Amy la miró a los ojos. La boca de Ethan se abrió y luego
se cerró. El observó, embelezado con la visión de la molesta bruja. El
parpadeo ante el brillo de la luz que la rodeaba. Ethan le dio la mano a
Giles quien tembloroso trataba de levantarse.
Cerca,
Kennedy se estiro mientras el poder de Willow se acumulaba. El cabello de
Willow comenzó a agitarse, mechones electrizados por el caliente, viento
mágico.
“No
me asustas,” Amy dijo, sonando aterrada.
“No.
Yo no ‘asusto’. Solo ‘hago’.”
“Willow,”
Giles respiró mientras la bruja levantaba su mano. “¡No lo hagas!”
“Ella
no hará nada,” Amy dijo con una falsa seguridad. “Por lo menos no antes
que lo haga yo.” Ella rápidamente se levanto en el aire para estar a la
altura de Willow.
Con
lo que se topó fue con un horrible rechinido una repentina ola de energía
que la hizo girar varias veces de cabeza antes de enviarla volando por la
habitación y luego a estrellarse contra el techo. Amy fue sujetada ahí por
un momento, después liberada.
“¡Vinciri!”
Willow grito desde su posición. Amy fue envuelta en el campo de energía
verde de un hechizo para atar su magia a unos centímetros de golpear el
piso.
“¡Tu
no puedes sostenerme!” Amy protesto, mirando el piso. Ella forcejeó con
palabras todas diseñadas para repeler el hechizo. Todas fallaron.
Willow
comenzó a descender, lentamente al suelo mientras Giles levantaba a Amy y
la sentaba en el sofá.
“No
puedes detenerte a mi,” dijo ella en voz baja. “No puedes agarrarte a
nadie. No a Oz, no a Buffy, no a tu pequeña Tara… ni siquiera a Xander
Harris. ¿Dónde están todos tus amigos, Willow?”
Willow
miró al rededor del cuarto y sonrió. “Aquí,” le dijo antes de poner
una mano sobre su corazón. “Y aquí… pero tu nunca entenderás eso.”
“Esta
lista,” Ethan dijo. Todos lo voltearon a ver. El estaba colgando el
teléfono.
El
pánico cruzo por el rostro de Amy mientras un brillo tenue opacaba su piel.
En el siguiente instante, ella fue tele transportada.
Una
vez que se había ido, Ethan quito el campo de fuerza de la puerta con un
casual movimiento de su mano.
Jeff,
una maltrecha Vi, y Dawn vieron a su alrededor todo el desastre. Dawn
lentamente asintió con la cabeza.
“¿Dawnie?
¿Estas bien?” Willow preguntó.
La
adolescente miró a Willow y sonrió. “Si. ¡Ha sido el mejor día de
gracias de mi vida! ¿Cuándo comemos?”
Int.
Comedor,
La Escuela de los Vigilantes – Noche de acción de Gracias.
“Pasen
el adorno por favor.”
“¿Qué?”
Dawn preguntó
“Perdón.
El ‘relleno’ como ustedes Americanos le dicen,” Ethan le dijo
apuntando a la mesa.
“Oh,”
Dawn dijo tomando el tazón. “Aquí lo tienes.”
Giles
se incline acercándose a Willow y susurró mientras Ethan se servia en su
plato. “Si alguien despierta mañana como un demonio voy a echarte la
culpa ya que tu lo invitaste.”
“Esto
es excelente y tan suave,” Ethan le dijo a Andrew como cumplido. “Lo
cual es excelente por que la mandibula aun me duele cuando mastico.” Ethan
sonrió en dirección a donde estaba Giles.
Giles
respondió metiéndose a la boca un tenedor con un pedazo grande de pavo
para evitar responder y que eso se volviera una discusión.
“Vaya
gracias,” el hombre rubio dijo disponiéndose a comer y a ignorar el
comentario adicional. “Todo esta en el relleno – ni mucho ni poco.
¿Alguien quiere algo de mermelada de arándano?”
Kennedy
quien estaba comiendo puré de papa junto a Willow, simplemente le indico
que lo volviera a bajar.
“Entonces,”
Dawn se dirigió a Ethan. “¿Por qué no nos cuentas algo de Giles que no
sepamos?”
Giles
estaba bebiendo de su vino blanco y casi se ahogo. Ethan estiro la mano y
sonriendo le dio unas palmadas en la espalda. “¿Estas bien viejo?”
preguntó. Giles respiro profundo y se le quedo viendo despectivamente.
“Oh,
podría contarte sobre aquella ocasión al oeste de Berlín… bueno no, eso
no es para los oídos de una niña,” Ethan bromeo.
Giles
ignoro el intento de Ethan de que mordiera el anzuelo.
“No
soy una niña,” Dawn argumentó, cayendo ella
“Querida,”
Ethan dijo dándole unas palmadas en la mano. “Hay historias sobre Ripper
que me sentiría incomodo contándole a un adulto y mucho mas a una
adolescente. Dame un momento… Oh si – bueno, no, esa tampoco… Ah,
aquí hay una de cuando ambos estábamos en la academia.”
“Maldita
sea,” Giles suspiró.
“Un
momento. ¿Academia?” Willow preguntó. “¿Tu y Giles fueron a Oxford
juntos, no a la Academia de Vigilantes cierto? ¿No eras como… un
Vigilante?”
“No
te sorprendas tanto querida,” Ethan sonrió desde el otro lado de la mesa.
“Rupert y yo tenemos algo mas en común que solo muy buena apariencia.”
Giles
giró los ojos.
“Y
si, ambos estábamos en la Academia de Vigilantes. Pero como estaba
diciendo, el director había sido demasiado estricto con Ripper por ignorar
el toque de queda. Parece que el y sus compañeros de banda salieron y
disfrutaron demasiado una noche… En esos tiempos Ripper podía tomar mucho
mas que cualquiera.”
“Maldita
sea,” Giles repitió y tomo mas vino.
Ethan
simplemente lo ignoró y siguió. “El director, siendo el estricto
desgraciado que era, amenazó a Giles con expulsarlo. Por supuesto yo estaba
en casa estudiando esa noche así que no fue de importancia para mi.”
Giles
dejo un tenedor caer en su plato. “¿Estudiando? ¡Ha! Habías conseguido
otro libro de magia negra y estabas buscando un hechizo para meterte en los
pantalones de Helen Morrington,” Giles comentó
Todas
las cabezas, menos la de Ethan voltearon a ver sorprendidos a Giles por el
repentino comentario. Giles se aclaro la garganta y bajó la vista, apenado.
“Como
decía,” Ethan remarcó secamente. “Estaba estudiando. El punto es,
Rupert decidió que no quería más problemas con el viejo y había un rumor
de que el director se estaba acostando con la jefa de enfermeras. Así que
Ripper lo siguió tres días y tres noches esperando tomar unas fotos que lo
inculparan.”
“¡Giles!”
Lo amonestó Willow.
“¡Pero
eso es como, extorsión!” Dawn dijo, su cara mostrando horror.
“No
es como extorsión, querida niña,” Ethan le dijo. “Es ciertamente
extorsión.”
Dawn
sonrió cuando un pensamiento se le ocurrió. “Espera a que Buffy escuche
esta.”
Giles
gruño y se sirvió otro vaso de vino mientras Ethan continuó.
“Finalmente,
la tercera noche, el se los encuentra en una comprometedora posición. El no
puede tomar la foto y quedarse en su lugar por que la ventana estaba muy
alta. Así que levanta las manos y comienza a tomar tantas fotos como puede.
Cuando lo hace se enciende el flash y ellos se dan cuenta. Rupert sabe que
fue descubierto, ¿cierto? Así que hace lo mas masculino que se le ocurre y
sale corriendo.”
“Maldita,
maldita sea.” Giles se termina el nuevo vaso en cinco tragos.
Ethan
sonrió. “Pero aquí esta la mejor parte. Su identificación se cayó de
su bolsillo y el director la encuentra entre los arbustos. Bueno, Ripper
corre hasta mi dormitorio, sin aliento, y me dice que paso. El me muestra la
cámara y yo le pregunto que en todo el camino que corrió cuando tuvo
tiempo de tapar el lente otra vez.”
Una
Mirada de entendimiento se reflejó en los ojos de Willow. “¿El no lo
quitó?” sonrió ella.
Ethan
solo asintió y se rió. “Quince fotos del interior de una cubierta de
lente estaban en su rollo. Así que el director viene a mi dormitorio
sabiendo que encontraría a Rupert ahí. Y en lugar de confesar lo tonto que
es, Ripper juega confiado. Actúa como si tuviera las fotos y le dice al
director que si lo expulsa va a mandar por correo dos juegos – uno al
periódico local y el otro a su esposa.”
“¿Giles
chantajeo a alguien solo para poder salir a tomar?” Willow pregunto
incrédula.
Ethan
asintió. “Funciono, tambien. Nunca tuvo toque de queda otra vez,” el se
rió. “Ripper era mañoso y se hizo mejor con el tiempo. De hecho, hubo
otra noche…”
Giles
cerró los ojos y se apretó el tabique de la nariz. “Esto es prueba de
que he muerto y me he ido al infierno. Y esta noche nunca terminara. Estaré
sentado en esta mesa toda la eternidad.”
“Shh,”
Willow le dijo con una sonrisa burlona. “Quiero escuchar esto.”
Giles
suspiró otra vez, masajeando su cabeza con su mano. “Oh maldita, maldita
sea.”
Aeropuerto
Hopkins, Cleveland
Revisión
de Seguridad
Willow
y Dawn se habían abrazado por tercera vez en diez minutos.
“Toma,”
Willow dijo dándole una caja a Dawn, “esa es para Buffy.”
Dawn
asintió y miro al rededor de la ocupada terminal del aeropuerto. “Desearía
poder quedarme aquí,” dijo ella. “Voy a extrañarlos otra vez. Y ahora
Jeff. El no es tan latoso como parece. Quiero decir, es un poco como Riley
era con Buffy.”
Willow
hizo su mejor imitación de la ‘voz de Riley’ y dijo, “¿Quieres
decir, como ‘dejeme cazar ese vampiro, señorita’… y después darse
cuenta que Buffy podía patearle el trasero a el, al vampiro y a la mitad de
la Iniciativa antes de comenzar a sudar?”
“Si,”
Dawn dijo. “Solo que es peor para Jeff. Quiero decir, Riley solo tenía a
Buffy para hacerlo sentir – bueno, inadecuado. Pero Jeff esta rodeado de
Cazadoras – algunas mucho mas jóvenes que el.
“Lo
entiendo…” Willow dijo en voz baja.
Dawn
la miró esperanzada. “Prométeme que no te rendirás con el.”
Willow
vio la mirada en el rostro de Dawn y le sonrió, “Claro que no Dawnie.
Jeffrey va a estar bien.”
“Jeff,”
Dawn la corrigió.
“Jeff,”
Willow contesto con una sonrisa. “¡Cierto!”
Una
fuerte, repentina risa alcanzó sus oídos desde lejos y voltearon a ver.
Vieron a Giles y a Ethan en un rincón del aeropuerto, lejos del grupo de
gente.
Las
manos de Giles estaban dentro de sus bolsillos, el dobladillo de su suéter
colgaba sobre sus muñecas. Su cabeza estaba agachada pareciendo que
estudiaba el piso. Ethan estaba parado observándolo, vestido con un caro
traje italiano, una camisa de seda, y zapatos negros.
Giles
le dijo algo al piso. Ethan inclinó la cabeza y se le quedo mirando con una
mirada llena de encanto y algo traviesa y hasta con algo que parecía ser
verdadero afecto.
“¿Crees
que es una Buena idea que Giles deje a Ethan ir?” Dawn pregunto observando
al par.
Willow
sonrió un poco mientras observaba al Vigilante y al Hechicero continuar su
conversación – uno incomodo, intentando no sonreír, el otro sonriente y
confiado.
“Crujiente
y cremoso…” Willow murmuro, repitiendo las primeras palabras que había
oído pronunciar a Ethan. El no había estado hablando solo de mantequilla
de maní y caos, ella se dio cuenta tan pronto Giles giro los ojos
disgustado sobre algo de lo que ahora Ethan se estaba riendo.
“¿Qué?”
La voz de Dawn sacó a Willow de sus pensamientos.
“¿Huh?”
Oh. Oh si. Ethan – mantuvo su palabra – nos ayudo a detener a Amy. Así
que, Giles esta regresando el favor y manteniendo la suya. Ethan puede irse.”
“Algo
así como que los Eyghons se dicen Adiós.”
La
mirada en la cara de Willow ante el horrible juego de palabras de Dawn hizo
a la adolescente soltar una carcajada.
“Sabes,
Dawnie,” Willow dijo dudosamente, “Xander hubiera estado orgulloso de
esa.”
Dawn
la miró, perturbada.
“¿Dije
hubiera estado? Yo – Quiero decir ‘estara’. Estará orgulloso. Cuando
le diga. Cuando lo encuentre… y le ponga las manos encima por no decirle a
nadie a donde iba…”
“El
vuelo 7410 de United Airlines con destino a Londres, Inglaterra y con escala
en la ciudad de Nueva York comenzará a abordar pronto…” se escuchó el
anuncio en los altavoces.
“Bueno
entonces.” Giles miró a Ethan por un momento. Ethan simplemente lo miro
tambien, sorprendido. Giles parpadeo rápidamente y agachó la cabeza otra
vez.
Ethan
lo observó, curioso. De pronto el parpadeo una vez y dijo sonriendo. “Sabes
que regresare…” Su tono más bajo y grueso. “No es así.” No fue una
pregunta. “Muy bien sabes que voy a volver.”
Giles
lo miro directamente. “Si, como la mala hierba que eres,” dijo,
humorosamente.
Ethan
hizo una pausa y recogió su maleta de vuelo. “Tengo algo para ti.”
Giles
se hizo hacia atrás nerviosamente y Ethan sonrió.
“Relájate,
Viejo. Sin trucos.” El sacó un fólder y se lo dio a Giles. “Algo
viene,” Ethan le dijo seriamente. “O mas adecuadamente, algo ya esta
aquí.”
“Si,
una boca del infierno. Ya estoy conciente de eso.”
“No,
algo peligroso.”
“¿Mas
peligroso que tu?” Giles lo retó.
Ethan
vio a Giles a los ojos. “Si.”
Giles
miró a Ethan seriamente por un momento y lentamente abrió el fólder.
Comenzó a leer un poco lo que había mientras Ethan hablaba.
“Encontré
eso entre las pertenencias de Amy en el hotel. Ella no trabajaba solo para
Cyril si no tambien para estos tipos aparentemente. No estoy seguro quienes
son pero esta nueva Organización –”
“El
Presidio,” Giles murmuro.
Ethan
froto la parte de atrás de su cuello nerviosamente. “Si, bueno, debatí
toda la mañana sobre dártelo o no.”
“¿Y
que hizo que te decidieras?” Giles preguntó sinceramente, cerrando el
fólder otra vez.
Ethan
se hecho al hombro so maleta de viaje.
“Como
le dije a Amy, nadie mas me ha entretenido tanto todos estos años. El mundo
se volvería aburrido si no tuviera a Ripper para visitar de vez en cuando.”
Ethan sonrió burlonamente por un momento antes de ponerse serio otra vez.
“Si de algo sirve, cuida a la pequeña bruja Pelirroja, Rupert, Viejo
amigo,” dijo el, “tienes una protegida bastante poderosa ahí.” El
camino lentamente hacia atrás en dirección a la puerta de abordaje, sus
ojos nunca apartándose de Giles y la sonrisa burlona aun en sus labios. “Hasta
la próxima vez, Ripper,” agregó el. Después se dio la vuelta, agito su
mano una vez y desapareció entre la gente.
Giles
se le quedo mirado hasta que desapareció de la vista.
“Nos
veremos…” Giles dijo en voz baja mientras miraba en silencio el fólder
en sus manos.
Giles
camino hacia las dos chicas.
Willow
suspiro al ver a la gente frente a Dawn en la fila para abordar.
Dawn
mordió su labio inferior, esperando a que uno de ellos hablara primero.
Todos parecieron darse cuenta de que nadie iba a hacerlo. Así que todos lo
hicieron al mismo tiempo. Risas y sonrisas interrumpieron el humor y Dawn y
Willow se miraron una a otra por un momento antes de abrazarse. Otra vez.
“No
seas como una extraña,” Willow dijo. “Y no dejes que Buffy lo sea,
tampoco.”
“No
la dejare.” Dawn de giró hacia Giles. El estaba parado sonriéndole
gentilmente, poniendo una mano en su hombro.
“Sabes
que si necesitas cualquier cosa, Willow y yo estamos a solo una llamada.”
“Lo
se,” dijo mientras veía a los últimos pasajeros en la linea de abordaje.
“Bueno,” se encogió de hombros. Se dio la vuelta y comenzó a caminar
hacia el túnel.
“Dawn,”
Giles la llamo. Ella se detuvo y se dio la vuelta. “Prométeme…”
agrego el.
Ella
se le quedo mirando esperando que continuara.
“Prométeme
que hablaras con Buffy tan pronto regreses a casa. ¿Harás eso?”
Dawn
caminó hacia el y lo abrazó, recostando su mejilla contra el suave
material de su suéter. Giles, estuvo desprevenido ante la repentina muestra
de afecto, comenzó a levantar los brazos, los bajo, y después volvió a
subirlos para abrazarla. Pero Dawn ya se había hecho para atrás.
“Lo
prometo,” ella le sonrió. “Gracias.”
Sin
decir más caminó hacia el área de abordaje. Justo antes de entrar, se dio
la vuelta, sonrió y se despidió. Después ella, tambien desapareció entre
el mar de gente.
Willow
se dio la vuelta y le indico a Giles hacia la salida.
“Recibí
una postal en la mañana,” Willow dijo, cambiando de tema. Ella se la
mostró. “La traje para no olvidar mostrártela.”
“¿Xander?”
preguntó el esperanzado.
“No,
desafortunadamente. Buffy. No que tener noticias de Buffy sea desafortunado
pero – sabes a lo que me refiero.”
Giles
sonrió placenteramente cuando ella se la dio.
“Ah,
Buffy esta en Nueva York. O estaba, de acuerdo con esta fecha. Los festejos
debieron haber retrasado el correo… ‘por que no La Gran Enchilada’,”
leyó el, ‘o El Gran Connoli, Gran Rollo de Huevo, Gran Knish…”
“Personalmente
mi favorito,” Willow dijo. “Y estuvo tambien el desfile de Macy’s.
Esta poniéndose al corriente de años en tan solo unos meses.” Ella lo
dejo que leyera la postal, después se detuvo y se volteo hacia el.
“¿Giles?”
“¿Hmm?”
“Dawn
no estaba precisamente confiando sus cosas, pero me di cuenta que algo la
molestaba. ¿Esta teniendo problemas con Buffy?”
“Bueno,
no creo traicionar su confianza si te digo ahora. Veras, Dawn esta saliendo
con alguien – un poco – uh – románticamente hablando.”
El
rostro de Willow reflejó preocupación. “Oh Diosa. No un vampiro…”
“No,
no. Una chica de ultimo grado en su preparatoria llamada Skye.”
Willow
se le quedo mirando a Giles. El siguió caminando pero se detuvo cuando se
dio cuenta que ella no lo seguía.
“Pero
ella nunca dijo nada… ¡quiero decir nunca pensé que Dawnie fuera gay!
Bueno, yo nunca pensé que yo lo fuera en un tiempo… ¿pero por que no me
dijo?”
Giles
caminó unos pasos hacia ella. “Dawn mencionó que hablaría contigo,”
dijo el, “pero su problema era con Buffy y su menos que favorable
reacción, no las decisiones de Dawn. Ella creyó que yo podría hablar con
Buffy por que yo no tenía que ver. Y parece que Buffy no tenía problema
con Skye en un nivel personal. Ella estaba molesta por que Dawn quería a
alguien pero no le tuvo la confianza para contárselo.”
Willow
asintió lentamente. “Bueno ya sabes,” dijo ella, entendiendo, “No
importa que tan vieja o sabia se vuelva Buffy, habrá tiempos en que la
Cazadora aun necesite a su Vigilante.”
Giles
sonrió un poco. “Si, bueno, imagino que recibirás una llamada de Dawn en
el futuro buscando ayuda o el soporte que solo tu le puedes dar.”
Willow
parecía pensativa.
“La
gente puede sorprenderte a veces,” dijo el gentilmente.
“Si,
como Ethan. Quiero decir, Giles, el es un gran hechicero. Pude sentir algo
así como – no se – un brillo – provenir de el cuando usaba sus
poderes. Y no creo que lo estuviera intentando siquiera.”
Ella
miro a Giles y lo vio asintiendo con la cabeza mientras caminaban. “Ethan
tiene muchos dones, para muchas cosas. Todo menos – bueno, uno debe
ignorar su completa devoción al caos.”
“El
buen caos necesita ser bien planeado,” Willow citó. “El es un buen
estratega Giles.”
“Te
agradecería que nunca lo citaras en mi presencia – o en la de nadie mas.”
Willow
sonrió gentilmente. “El nunca cambiara, ¿no es así?” pregunto ella.
“No
lo ha hecho en casi treinta años.”
“El
podía dejar que Amy nos destruyera, sabes…”
“Si.”
“¿Y
que hay de ti? Pudiste haberlo entregado a las autoridades –
sobrenaturales o municipales.”
“Es
cierto.”
“Pero
no lo hizo. Y-y tu tampoco.”
Giles
abrió la boca para decir algo, pero lo pensó mejor. El simplemente miro a
Willow y ella a el.
“Si,”
dijo ella, metiendo las manos en sus bolsillos y dándole su mejor sonrisa.
“La gente puede ser sorprendente…”
Ella
se encogió de hombros y Giles agachó la vista hacia el fólder mientras
caminaban. “Si, ciertamente pueden serlo.”
FIN