
El
Amor Duele
Historia por: CN Winters y Susan Carr
Escrito por: Suika y CN Winters
Dirigido por: CN Winters y Susan Carr
Producido por: CN Winters y Susan Carr
Editado por: Kate
Departamento de Sonido: Steff
Director de Arte: Chris Cook
Artistas: Chris Cook, David Zahir,
Chantal, Mytryk, Cynthia Taz, Tori, CN Winters
Avance
Fade
In
EXT
Edificio de Oficinas – Por la Noche
Cleveland
Afuera de un edificio de oficinas en una limpia y callada
parte de a cuidad, un hombre de barba y bien vestido camino por la
silenciosa calle. No le puso atención a las puertas cerradas de vidrio y
metal del edificio, y continuó su camino hacia la concurrida calle al final
de la cuadra.
El anuncio en la entrada principal del edificio de vidrio
y metal decía que las oficinas habían cerrado hace más de una hora; solo
las luces en el último piso aun estaban encendidas, uniéndose al resto de
las luces nocturnas de Cleveland.
Una sombra podía distinguirse contra las persianas
cerradas del salón de conferencias de la esquina en el último piso, una
figura sin forma se delineaba contra las persianas. Se deslizo a lo largo de
la ventana hasta que ya no podía verse más en el abandonado cuarto. De
pronto el cuarto se oscureció.
Metódicamente, la sombra aparecio contra las persianas
cerradas del ultimo piso. Una por una, se deslizo a lo largo de las ventanas
antes de que las luces se apagaran hasta que solo la habitación de en medio
permaneció encendida.
Corte
a:
INT
Salón
de conferencias del mismo edificio.
Aunque las luces de la habitación aun estaban encendidas,
las sillas permanecían inmóviles al final de la larga mesa de madera, su
brillante superficie reflejaba las luces arriba. La puerta de vidrio y
madera se abrió lentamente y una larga sombra lleno la entrada. Un brazo,
cubierto de negro, estiro la mano para buscar el apagador, dejando el último
cuarto en oscuridad.
“¡Discúlpeme!” protesto una sorprendida voz.
La mano inmediatamente encendió la luz. Sentada al final
de la mesa junto a una pantalla de proyección había una bien vestida, aun
que aparentemente cansada, mujer rodeada por papeles y fólderes.
“Lo siento, Bonnie,” se disculpó Hal, como lo decía
la etiqueta en el uniforme azul marino que lo identificaba. “No te vi ahí.
¿Te quedaste trabajando tarde?”
“Aparentemente,” dijo ella cortante, indicando al
desorden que la rodeaba. Ella no dijo nada más, pero regreso su atención
al papel más cercano a ella, casualmente mirando su reloj.
“Bueno, uh, te dejare trabajar, entonces,” Hal murmuro,
desanimado por la actitud distante de Bonnie.
Dejo que la puerta se cerrara detrás de el sin hacer
ruido. Con todas las luces apagadas en los salones de conferencia, se fue
hacia el elevador y presionó el botón de bajar.
Hal se dio vuelta y miro el apenas iluminado pasillo. Las
luces adelante se atenuaban en la noche y la luz mas brillante era la del señalamiento
verde de salida de emergencia el final del corredor.
El elevador se detuvo en la planta baja y Hal se movía
impaciente de lado a lado en frente de las puertas de metal. Jugó con las
llaves que traía en su cintura, desabrochándolas y abrochándolas de su
cinturón, silbando.
Finalmente, el elevador llegó y las puertas se abrieron
con un sonido metálico. Hal camino hacia el frente y se metió, pero un
sonido detrás de el, como el de una puerta cerrándose, lo distrajo.
El se asomo al pasillo, con un pie dentro del elevador,
pero no pudo ver nada en la tenue luz del pasillo. Hal hasta intento ver la
puerta inmediatamente detrás de el, pero mantener la puerta del elevador
abierta y mirar detrás de si mismo resultó demasiado difícil.
Encogiéndose de hombros, entró en el elevador. Las
puertas se cerraron silenciosamente y los números rojos sobre el elevador
fueron en descenso hasta llegar al 1.
El pasillo aun estaba tenuemente alumbrado cuando Hal se
fue.
Entonces, los números rojos sobre el elevador comenzaron
a subir de nuevo, desde el primer piso hasta el último nuevamente.
Suavemente, las puertas plateadas se abrieron de nuevo para mostrar a un
hombre de apariencia normal acompañado por otros cuatro hombres, quienes se
veían un poco peor por la ropa.
El líder del grupo se dirigió directamente al iluminado
salón de conferencias y abrió la puerta, los otros cuatro lo siguieron
inmediatamente.
Bonnie levantó la vista cuando entraron a la habitación,
acomodando los papeles.
“Ya era hora,” dijo en tono molesto, dejando los
papeles a un lado. “¿Se detuvieron a cenar en el camino?”
“Ese conserje probablemente me hubiera dado un ataque al
corazón,” el líder respondió.
Sus seguidores lo miraron confundido y uno de ellos dijo,
“¿Ataque al corazón? Pero ya estamos muertos.”
Ambos Bonnie y el hombre giraron los ojos. “Odio
trabajar con sobras,” Bonnie suspiro. “Ven acá, Gretz,” ella indico
con la mano hacia el final de la mesa.
Gretz y sus cuatro acompañantes obedientemente tomaron
asiento a la izquierda y derecha del agente de bienes raíces. “¿Dijiste
que tenias un trabajo para nosotros?” Gretz preguntó, acomodándose.
“Linda habitación, por cierto. Pero no tenias que arreglarla solo para
nosotros,” dijo el burlonamente.
“No lo hice.” Bonnie sacó un fólder amarillo de
entre los que la rodeaban. Lo abrió para revelar una foto de ocho por diez
en blanco y negro de un adolescente de cabello oscuro, la cual le dio a
Gretz.
“Este es uno de los mas jóvenes miembros del nuevo
consejo de Vigilantes, un estudiante y miembro del coven. Ellos lo llaman
Jeffrey,” les informó a los cinco hombres. “Queremos que nos lo traigan.
Sin Daño,” ella enfatizó la ultima palabra, mirando directamente a los
otros cuatro hombres.
“¡Tengo que desquitarme de ellos por lo que le hicieron
a Seward y al resto de nuestra pandilla!” uno de ellos protestó.
“Si Jeffrey, o cualquier otro de los miembros del
consejo, es dañado, se las verán conmigo,” los ojos de Bonnie se
clavaron en el que había protestado. “El chico lo necesitamos intacto y
sin daño.”
“¿Quieres que vayamos al consejo y saquemos al chico de
adentro?” Gretz sonaba incrédulo. “¡Eso es suicidio!”
Bonnie fríamente miró a Gretz. Ella se incline hacia el
frente y casualmente puso una mano debajo de la mesa sobre la rodilla de
Gretz. Ella lo apretó y hablo en voz baja. “No, suicidio será su única
alternativa si nos fallan en esto. Es muy importante la captura de este
chico y se espera que ustedes lo traigan.” Mientras ella hablaba, nubes de
humo comenzaban a salir de la rodilla de Gretz debajo de la mano de Bonnie.
Gretz trato de escapar quemarse, pero Bonnie lo sujetó con fuerza y sus
intentos eran en vano.
Abruptamente, ella lo soltó y arrojo el crucifijo que había
estado sosteniendo sobre la mesa y después cruzó los brazos.
Gretz se dio palmadas en la rodilla con ambas manos,
tratando de hacer que su piel dejara de echar humo. Sus seguidores se veían
impresionados y asustados y Gretz, tambien, parecía perturbado.
“Además,” Bonnie agregó, mucho mas alegremente,
“ustedes ya están muertos.”
Corte a:
INT
Recibidor
del Consejo – Mas tarde esa misma noche
“¡Hey! ¿Cómo están mis dos vigilantes favoritas?”
Andrew se dirigió a Willow y Rowena, sentándose en la silla mas cercana a
ellas con una caja de pizza entre las manos.
“Ganando,” Willow le sonrió a su oponente, quien
estaba pensando su siguiente movimiento. Willow y Rowena estaban sentadas
una frente a otra en una pequeña mesa, un juego de ajedrez acomodado entre
ellas.
“El juego aun no se termina,” Rowena le recordó a
Willow moviendo hacia delante su caballero negro.
“¡Bueno, ya sabes lo que dicen sobre el ajedrez!”
Andrew trató de distraer la atención de las dos mujeres hacia el y lejos
del juego. “Requiere uh, alimentación,” el le mostró la caja de pizza
a Rowena y Willow.
“No gracias,” Rowena se negó, sonriéndole un poco a
Andrew antes de regresar al juego.
“Estoy bien, Andrew.” Willow ni siquiera se molesto en
voltear, pero continuó estudiando el tablero.
“Uh, bueno, si cambian de opinión,” Andrew dijo
lentamente con una expresión de rechazo en su rostro. Ni Rowena ni Willow
voltearon. “Yo, uh, estaré… por ahí.” El abrió la tapa de la caja
para ver una pizza intacta y saco el primer pedazo. Masticando
exageradamente dejó el recibidor, dejando a las jugadoras de ajedrez a
solas.
“¿Cómo van las cosas entre tu y Kennedy?” Rowena
preguntó casualmente, mientras Willow continuaba pensando su siguiente
movimiento. “Desde el ritual, quiero decir.”
Willow levanto la vista abruptamente, buscando algún tipo
de indicación del razonamiento tras la pregunta. Encontrando solo
preocupación, regreso su atención al juego.
“¿Tratando se sacarme de mi juego?” Willow respondió
ligeramente.
“Eso significa ‘no muy bien, supongo. Y no estoy
tratando de sacarte de tu juego,” agregó Rowena, sonriendo.
Willow se encogió de hombros. “No mal… aun que,
tampoco bien,” fue su único comentario, y parecía entristecerse solo de
pensar en ello. Ella derribo a la reina de Rowena con la suya y la quitó
del tablero.
Rowena alejó a su rey de la reina de Willow, pero Willow
movió y anunció, “¡Jaque mate! ¡Yo gano!”
Ella se levantó de su asiento y bailo alrededor de la
mesa cantando, “¡Gané! ¡Gané! ¡Gané! ¡Woo!” sonrió ella, volviéndose
a sentar frente a Rowena, quien tenia una muy extraña expresión en su
rostro.
“Es bueno saber que no te regocijas de manera extraña,”
Rowena remarcó, una sonrisa igual dibujándose en su rostro.
“Tenia que aprovechar,” se defendió Willow. “Nunca
le gano a Giles, así que tengo que festejar cuando pueda.”
“¿Ganaste, Willow?” pregunto Jeffrey mientras entraba
a la habitación, luciendo alegre.
“¡Puedes asegurarlo!” La bruja sonrió.
“Buen trabajo,” Jeff le sonrió caminando hacia la
entrada.
“¡Jeff!” Andrew gritó, descendiendo sobre el
adolescente desde las escaleras, la caja de pizza aun en sus manos. “¿Quieres
algo de pizza?”
“Oh, lo siento, Andrew, pero tengo una, uh, cita,”
Jeffrey le dijo, pareciendo un poco incomodo.
“Oh,” Andrew se entristeció. “Bueno, uh, diviértete…
supongo…”
Jeffrey sonrió, “Planeo hacerlo.” Notando que Andrew
aun lucia rechazado se acerco un par de pasos. “¡Hey! Que dices si vamos
al cine la semana que viene – ¿noche
de chicos? Me muero por ver…”
“¿El señor de los anillos: El regreso del rey?”
Andrew preguntó esperanzado. “La ponen la semana próxima. Puedo
conseguir boletos en pre venta.”
Jeffrey asintió con una sonrisa y Andrew aplaudió
emocionado. Agitando la mano, Jeffrey dejo a Andrew parado en la puerta. El
caminó por la banqueta, luciendo confiado.
La expresión en su rostro encajaba perfectamente con la
de la foto en blanco y negro que tenía Gretz, parado bajo una luz de la
calle un edificio más atrás. Sin saberlo Jeffrey, Gretz y sus cuatro
seguidores caminaron por la calle, unos pocos momentos después que el.
El
Amor Duele
Acto
Uno
Artistas
invitados:
Stephanie
March como Bonnie, Christopher Gartin como Gretz, Elijah Wood como Jeffrey,
Brad Dourif como Brell y la aparición especial de Nicolas Brendan como
Xander Harris.
Fade
In:
INT.
Cocina del Consejo de Vigilantes – La siguiente mañana
Cleveland
El afilado cuchillo de plata chocaba contra la tabla para
cortar una y otra vez rápidamente, cortando el tomate en finos pedazos. Una
mano levantó la tabla para cortar sobre un sartén en la estufa y uso el
adornado cuchillo para mezclar los tomates en la mezcla de huevo que estaba
en el sartén.
Andrew dejo el ligeramente curvo cuchillo sobre la tabla
para cortar y uso una espátula para gentilmente revolver el omelet. Con un
practicado movimiento, lanzó el omelet en el aire. Aterrizo la mitad sobre
el sartén y la mitad sobre la estufa.
“¡Oops!” Andrew tomó la espátula y rápidamente
puso el resto del omelet sobre el sartén. Viendo sobre su hombro izquierdo
para asegurarse de que nadie hubiera visto su error culinario, regreso su
atención al casi terminado omelet.
“¡Andrew!” Rowena gritó desde la puerta de la cocina,
su voz fuerte y molesta.
Andrew saltó avergonzado, jugando nerviosamente con la
mezcla de tomate y huevo. “Siento mucho eso, pero el Chef Desnudo siempre
lo hacia ver tan fácil, así que pensé que podría intentarlo. Si no le
dices a Willow, estoy seguro que –”
“No el omelet,” Rowena lo interrumpió irritada. “Suéter.”
Ella levantó el articulo y se lo mostró al anfitrión del show de seré
cocinero. “¡Giles dijo que tu hiciste la lavandería ayer y ahora mira!”
Ella mostró la amarilla bola de tela, forzando a Andrew a hacerse hacia atrás.
“Uh, si,” comenzó el nerviosamente. “Creo recordar
haber hecho la lavandería. Como un regalo de ‘bienvenida al lado bueno,
estamos felices que dejaras la vieja guardia’,” Andrew sonrió,
esperando calmar a Rowena.
“¿Arruinando mi suéter favorito?” Rowena demandó fríamente,
su compostura restaurada a un nivel. “Esto esta hecho de lana y tu
encogiste y lo teñiste de amarillo,” ella dijo el color con una mirada
disgustada.
“Amarillo es un lindo color, va bien con tu cabello,”
Andrew sonrió nerviosamente. “Y es el color del sol y las mariposas y…
uh…”
“Irrelevante,” Rowena interrumpió a Andrew,
sosteniendo el articulo contra su pecho. Parecía el suéter de una muñeca
en tamaño. “Además, no soy una muñeca cabbage patch.”
“Lo siento. ¿Podría comprarte uno nuevo?” Andrew
ofreció, olvidando el omelet detrás de el.
“No lo creo. Las posibilidades son que arruinaras ese
tambien,” dijo Rowena y dejo la cocina para buscar un suéter nuevo,
pasando apresuradamente junto a Faith quien de repente se detuvo en la barra.
“Ni si quiera ha pasado un mes y ya -- ¡Diablos!”
Faith se apresuro hacia un asustado Andrew, quien aun sostenía la espátula
y estaba parado a un lado de la estufa. Ella tomo el cuchillo de plata que
Andrew había estado usando como picador y se lo apunto a Andrew. “¡Me va
a tomar horas afilarlo ora vez!”
Faith pasó el filo del cuchillo por su dedo, probándolo.
“¡Mas bien días!”
“Lo siento,” Andrew se disculpó otra vez. “Es solo
que tus cuchillos son mas filosos que cualquier otra cosa que tengamos por
aquí. Hace el cocinar mucho mas fácil.”
“No tan fácil,” Faith dijo sobre su hombro mientras
buscaba por los cajones y gavetas una piedra para afilar. “Te estas
quemando.”
“¿Quemando?” Andrew regresó su atención a la estufa,
donde su omelet estaba de hecho soltando nubes de humo. “¡Ah!” Rápidamente
tomó el sartén de la estufa y tiró el contenido a la basura.
Faith, quien había encontrado una piedra para afilar, se
recargo en la pared más lejana de la cocina, afilando su cuchillo. Hacia un
ruido desagradable que causaba que Andrew se pusiera más nervioso mientras
buscaba en el refrigerador por ingredientes frescos.
“¿Podrías hacer eso en silencio?” Andrew suplicó,
poniendo un cartón de huevos y una jarra de leche sobre la barra junto a la
estufa. “Hace que mis entrañas duelan.”
“¿Quieres hacerlo por mi?” Faith le acercó el
cuchillo.
“Tengo que cocinar,” Andrew dijo dándose importancia.
“Y sabes que tu lo afilaras mucho mas de lo que yo jamás podré. ¿Tal
ves podrías afilar los que compramos para la cocina?” preguntó el
esperanzado.
“Eso no va a pasar,” Faith continuo raspando el
cuchillo contra la piedra.
“¿Qué se esta quemando?” Kennedy preguntó mientras
seguía a Robin a la cocina. Ella se dirigió al refrigerador, sacó un cartón de jugo de naranja y comenzó a beber de el.
“Era un omelet,” Andrew dijo derrotado, golpeando el
sartén contra la orilla del bote de basura. “Pero Faith tomó mi, quiero
decir, su cuchillo, y yo accidentalmente teñí el suéter favorito de
Rowena de amarillo, así que me distraje un poco.”
“¿El plateado con la inscripción?” Robin preguntó,
recargándose junto a Faith.
Andrew asintió tristemente.
Robin silbó en simpatía. “Y van a llegar mas cazadoras
hoy. No es un buen día para arruinar su cuchillo favorito. Ahora que lo
pienso, ningún día seria un buen día.”
“Lo sabes, bebé,” Faith le guiñó el ojo a su novio,
quien sonrió. Ella continuó rapando el metal contra la piedra, afilando el
cuchillo de plata.
“¡Andrew!” La voz de Willow se escucho desde abajo en
el salón de entretenimiento de Andrew.
“Hoy no es tu día,” Kennedy le dijo subiéndose a la
barra. “Ella suena molesta.”
“¡Andrew!” Willow repitió al entrar corriendo a la
cocina. “¿Qué es esto?” demandó ella, poniendo la cinta frente al
rostro de Andrew, casi como lo había hecho Rowena.
“Uh, ¿una cinta?” Andrew adivinó, tratando de ver lo
que decía la etiqueta en la cinta.
“¡Esta es la cinta de seguridad de anoche! Te dije que
te aseguraras de cambiar la cinta a media noche, ¿te acuerdas? ¡Me
prometiste que recordarías poner la nueva cinta en blanco!” Willow dijo
furiosa. “¿Cómo funcionaran nuestras cámaras de seguridad si no hay
cinta en ellas? ¿Eh?” Ella empujo la cinta contra el pecho de Andrew haciéndolo
hacia atrás contra la estufa.
“Bueno, aun están las protecciones,” Andrew indico,
tratando de escapar de la furia de Willow.
“Pero si alguien es invitado a pasar, ¡las protecciones
no harán nada! Y además, ese no es el punto. El punto es que te pedí que
hicieras esto por mi y no lo hiciste.” Willow se le quedo mirando
seriamente a Andrew, quien agacho la cabeza, aun sosteniendo la espátula.
“Lo siento,” repitió el, avergonzado.
“Mira, no quiero hacerte sentir mal, pero si vas a
seguir con eso de hacer el bien, debes recordar hacerlo,” continuó ella.
“¿Qué estabas haciendo para el desayuno?” Willow cambio abruptamente
el tema, viendo el humo que circulaba alrededor de las luces de la cocina.
“Omelets,” Andrew sonrió orgulloso. “Por lo menos,
hasta que me distraje por… oh olvídalo… pero para responder tu pregunta,
estaba haciendo omelets. ¿A ti te gustan solo con tomates, cierto?”
“Así es. Solo que sabes que será mucho trabajo hacer
omelets para todos.”
“Oh no hice omelets para todos,” Andrew le aseguró.
“Para todos los demás hay huevos revueltos. Los omelets están reservados
para el alto comando.”
“¿Entonces donde esta el mio?” Faith demandó desde
la esquina.
“¿Y el mio?” Kennedy sonrió, uniéndose.
“A mi me gustan con pimiento verde, cebolla y queso
cheddar,” Robin anunció. “Recuerda nada de carne – solo vegetales.”
“Como puedes comer un omelet sin jamón o tocino es algo
que no entiendo,” Faith dijo moviendo la cabeza incrédula.
“Tu sigue adelante y comete la carne de cualquier animal
muerto que quieras, Faith. Yo no juzgo tus elecciones así que no juzgues
las mías,” Robin contestó.
“Lo siento pero los humanos son carnívoros. Por eso
tenemos dientes.” Ella gruñó y mordió a Robin para enfatizar antes de
sonreír.
“Me rehúso a debatir esto otra vez,” le dijo sirviéndose
una taza de café.
“Es irónico,” Faith le dijo a Kennedy. “Siente pena
por Bessy, la vaca en mi plato pero le encanta como me veo con pantalones de
piel.”
“Eso es diferente,” Robin respondió.
“¿Ah si? Como” Faith dijo.
Robin evadió la pregunta y se dirigió hacia Andrew. “¿Cómo
van los omelets?”
Faith sonrió victoriosamente mientras Andrew pareció
perturbado por un momento antes de recuperar la compostura.
“Cuando termine el de Willow, empezare el de los demás.
Solo puedo hacer uno a la vez.” El alcanzó los huevos y rompió el
primero en un tazón de vidrio junto a la estufa. El tomó un segundo huevo
y lo sostuvo en la orilla del tazón, listo para romperlo, pero otro
inarticulado sonido de molestia y frustración desde afuera de la cocina lo
asustó y golpeó el huevo fuertemente contra el vidrio, cayendo dentro cáscara
junto con huevo.
“¡Andrew!” Giles grito al entrar a la cocina; Rowena
iba justo detrás de el y se movió hacia el refrigerador para servirse un
vaso de jugo. De paso se detuvo y le mostró a Andrew que había sido
forzada a usar un suéter diferente.
Ocupado sacando los pedazos de cáscara del tazón, Andrew
suspiro y lentamente se dio la vuelta para ver a Giles.
El collar de la camisa de Giles estaba manchado con aceite
y mugre y sus lentes estaban ligeramente hacia un lado, los cuales se quitó
molesto. “¿Cuándo ibas a decirme que la luz de servicio en mi auto
estaba encendida?”
Willow tosió, bastante obviamente, forzando a Giles a
repetir la frase pero no calmarse. “¿En el Aston Martin?”
Andrew se rió nervioso. “Bueno, eso es un poco gracioso…”
Su risa murió bajo la mirada acusadora de Giles. “Uh, pero no realmente.
Iba a decirte, enserio, pero uh, estabas tan renuente a dejarme conducirlo
en primer lugar, pensé que creerías que yo lo había hecho.”
“Pero ahora en realidad si lo has hecho, ¿no es así?”
Giles metió la mano en su bolsillo buscando un pañuelo para limpiar sus
lentes, solo para darse cuenta que el pañuelo tambien estaba sucio y
grasoso. El lo metió de nuevo en su bolsillo y volvió a ponerse los lentes.
“Tendré que llamar a los mecánicos esta mañana.”
“¿Alguien se escapó de las garras de Andrew el torpe?”
Faith preguntó retóricamente.
“¡Hey!” Andrew protestó, las manos embarradas de
huevo por haber estado sacando los pedazos de cáscara del tazón. “Eso no
fue muy agradable. Podrá ser cierto,” el gimoteó con orgullo herido,
“pero no fue agradable.”
“La verdad duele, amigo,” Faith sonrió abiertamente,
dándole a su cuchillo una ultima rapada contra la piedra para afilar. Ella
arrojó la piedra a por la cocina y cayó en la barra con un fuerte sonido,
haciendo a Andrew saltar.
“Tenemos que irnos cariño, si queremos llegar a Niágara
antes que oscurezca,” Robin le dijo.
“Cierto, nos vamos chicos y chicas,” Faith se incorporó
de donde estaba recargada y se paró junto a Wood. “Mantén a Martha lejos
de mis cuchillos mientras no estoy,” le dijo a Kennedy dándole a ella el
cuchillo.
“Buena suerte,” Willow sonrió mientras Faith y Robin
salían de la cocina, agitando la mano sobre su hombro.
Rowena estaba sentada en la mesa revisando el correo de la
mañana cuando algo llamo su atención. “Hey chicos. Es su cazadora
favorita,” dijo ella mostrando una postal. “Esta en el Monte
Rushmore.”
Willow se acercó y Rowena se la dio para que pudiera
leerla.
“¡Oh, Buffy dice que se esta aburriendo de los Estados
Unidos y que esta pensando irse otra vez a Europa después de Navidad!”
Willow leyó emocionada.
“¿Quién se va a Europa?” Rachel preguntó entrando a
la cocina.
“Whoa,” Kennedy camino de regreso a la entrada de la
cocina y puso una mano sobre el hombro de la otra cazadora. “Ya sabes,
enana. Regresa al comedor a donde perteneces.”
“¿Donde esta el desayuno? Todos nos estamos muriendo de
hambre allá.”
Kennedy asintió hacia Andrew. “Ha habido un pequeño
retraso. Ahora vete.”
Rachel vio a Kennedy con una mirada que hubiera congelado
la sangre de cualquiera menos la de una cazadora. “Bien,” dijo ella y se
retiró.
“Niños estos días,” Kennedy suspiró a lo que Giles
no hizo mas que mover la cabeza.
“Espera a que ella se acerque a los 50,” Giles le
murmuro a Rowena mientras limpiaba sus lentes. “Todos son prácticamente
niños.”
Rowena lo miro un momento y sonrió antes de seguir
revisando el correo.
“Bueno,” Kennedy comenzó, “como Andrew no puede
terminar el desayuno, voy a sacar a las chicas a correr.” Ella le dio una
palmada a Andrew en el hombro. “Y si yo fuera tu, la tendría lista para
cuando regresemos. No quieres tener a 30 cansadas, hambrientas cazadoras
golpeando la puerta de tu cocina,” indicó ella entes de salir de la
cocina.
Una puerta se cerró mas lejos en el pasillo unos momentos
después, indicando que ella había dejado el edificio.
“¡Woo!” Andrew levanto su puño al aire triunfante.
“¡Lo volteé perfectamente!” El abrió la gaveta más cercana a la
estufa y sacó un plato. El gentilmente puso el omelet en el plato y regreso
el sartén a la estufa. El sostuvo el plato orgullosamente frente a Willow.
“¡Ta daa!”
Fue entonces que el notó un tazón de cereal frente a
ella casi vacío. Sus hombros caídos en señal de derrota mientras ella
solo se encogió de hombros.
“Lo siento,” dijo ella limpiándose la boca con una
servilleta. “Me dio hambre.”
“Voy a llamar al mecánico antes que otra cosa se dañe,”
Giles anunció dejando la cocina y dirigiéndose a su oficina.
Willow se giró hacia Rowena, quien estudiaba los
procedimientos con una estudiada mascara de calma.
“Entonces, um, ¿podríamos trabajar en planear algunas
lecciones esta noche? Después que Giles arregle la crisis de su automóvil.”
Rowena sonrió ante la expresión.
“Suena como una buena idea para mi,” respondió ella.
Andrew, sin decir nada le ofreció el huevo a Rowena antes que pudiera
regresar a lo que estaba haciendo. “Lo siento Andrew, tengo alergia al
huevo, ¿recuerdas?”
“Oh si,” suspiró el derrotado.
“Arruina mi ropa y ahora trata de matarme,” Rowena le
murmuró a Willow.
“Bueno el era un genio maligno,” respondió ella.
“Muy raro como funciona su mente,” Rowena dijo uniéndose
a la especulación burlona de Willow. “El debe ser nuestra arma
secreta.”
Las dos se rieron mientras Andrew se sentaba y comenzaba a
comerse el omelet que nadie había querido.
“¿Cómo esta el Señor Robson en Inglaterra?” Willow
preguntó con curiosidad.
“Bien,” Rowena respondió. “Solo hay algunos días
en que tiene que caminar con un bastón. Solo los lluviosos.”
“El hombre vive en Inglaterra. ¿Eso es como…?”
“Todos menos tres días al mes, estoy segura,” Rowena
respondió con una sonrisa. “Pero no dije eso. Puedo jugar el papel de
optimista cuando es necesario,” respondió ella con una sonrisa que Willow
imitó.
“Podríamos empezar a planear esas lecciones después de
la cena, creo. Giles no debería estar ocupado pero ¿estarás lista?”
Willow le preguntó.
“Lista y esperando,” Rowena sonrió antes de girarse
hacia Andrew, quien tenia el tenedor entre sus labios. “Por cierto, para
mi, quisiera algo de avena por favor – con canela y miel de maple,” le
informó a Andrew al dejar la cocina y entrar al comedor.
“Oh dios, mas trabajo,” Andrew murmuró para si mismo,
mirando al omelet que se enfriaba rápidamente mientras se levantaba para
tirarlo y preparar el desayuno de Rowena.
“Andrew… ¿estas bien?” Willow pregunto sinceramente
estudiando su comportamiento.
“¿Que quieres decir?” Andrew de pronto pareció
preocupado. “¿Me veo enfermo?” El busco por la cocina algo que tuviera
una superficie reflejante.
“No, no, quiero decir, con todos los errores y eso.
Usualmente no eres…” Willow movió mano vagamente en el aire. “Distraído.
Eres el señor grandes planes y el rey de la organización.”
“Si, lo se. Es solo que… hay demasiadas cosas que
hacer,” Andrew se recargó contra la barra, sosteniendo el plato en su
mano. “Me siendo como presionado… supongo que seria agradable tener
alguien como Rowena, ¿sabes? Ella te ayuda con las cosas de Vigilante y mágicas
y… ya sabes. Siento mucho lo de la cinta.”
“Mira, todos tienen días difíciles,” Willow parecía
entenderlo. “Pero vas a tener que solucionarlo. Todos nos sentimos
presionados de momento, así que no estas solo.”
“Si, supongo,” Andrew estuvo de acuerdo no muy
convencido. “Quiero decir que seria genial si contrataran alguien que me
ayude. Las Cazadoras ayudan seguro, pero no es lo mismo.”
“No creo que eso sea necesario aun. Estas teniendo una
de esas semana pero todo saldrá bien, ya lo veras,” Willow sonrió
confiada. “Y uh, ¿Andrew?”
“¿Si?” el parecía esperanzado.
“Si no tienes terminado el desayuno de las cazadoras
antes que regresen no dejes que Kennedy te trate mal.”
“Mas fácil decirlo que hacerlo,” contestó el.
“Si lo hace dile que vaya a verme,” le dijo ella.
“Esta bien,” Andrew respondió. “Puedo manejarlo.
Además, ustedes dos ya tienen muchas fricciones. No quiero ser otra
causa.”
“¿Lo notaste, eh?”
“Bueno cuando dos personas pasan de jugar hockey con la
lengua cada que se despiden a… bueno, apenas agitar la mano, se nota.”
Willow solo suspiró. “Si, pero mi oferta sigue en pie,
¿okay?”
Andrew sonrió un poco. “Gracias, Willow.”
Fade out
Fade
in:
INT.
Recibidor del Consejo de Vigilantes – Esa tarde
Con un suspiro dramático, Andrew dejo su novela grafica
sobre el brazo de la silla y observó la habitación vacía. El podía
escuchar los sonidos de Kennedy y las otras Cazadora venir del cuarto de
entrenamientos atrás, llenando la habitación con gritos y risas.
El se levantó y se dirigió hacia la oficina de Giles,
esperando que la conferencia de maestros estuviera terminada. El se quedo
parado afuera de la puerta y escucho por unos minutos, una expresión
optimista en su rostro.
“¿No crees que eso es muy avanzado?” Rowena pregunto,
sonando insegura.
“No, creo que esta bien. Ellos querrán saber como
funciona todo y si nosotros no les decimos, probablemente comenzaran a
experimentar,” Willow comentó.
“Así que ese es el segundo semestre terminado,” Giles
sonaba como si tratara de mantener la junta eficiente. “¿Con que debemos
empezar ahora?”
La expresión de Andrew se oscureció cuando se dio cuenta
que aun tenían mucho que planear. El se dio la vuelta y caminó por el
pasillo, como deseando que alguien apareciera.
Jeffrey respondió a las silenciosas plegarias de Andrew,
el joven caminaba desde el edificio de maestros dirigiéndose hacia la
entrada principal.
“¡Jeff!” Andrew casi corrió por el pasillo. “¿Que
haces? ¿Quieres ir al cine o algo?”
“Bueno, um…” El adolescente de cabello oscuro lucia
incomodo. “Tengo-una-cita-otra-vez,” dijo rápidamente.
Le tomo a Andrew un par de minutos descifrar lo que
Jeffrey había dicho. “Oh,” finalmente dijo. “Eso es genial,
supongo.”
“Mira,” Jeffrey agrego rápidamente, su expresión
sincera. “Lo digo en serio. La próxima semana, iremos a ver el Regreso
del Rey, lo prometo.”
“¿Enserio?” el rostro de Andrew se iluminó. “¡Es
una cita!” Jeffrey de repente parecía extremadamente perturbado y Andrew
rápidamente compuso lo que había dicho, “Quiero decir, uh, si, eso seria
genial.”
“Genial,” Jeffrey sonrió. “¡Adiós!” le dijo a
Andrew.
“¡Bye!” Andrew se despidió tambien, temporalmente
animado por la idea de la noche de chicos. Pero habiéndose quedado solo
parado en el pasillo unos minutos, su euforia lentamente disminuyó.
“Bye,” repitió el tristemente, mirando de derecha a
izquierda a ver si aparecía alguien mas.
“Parece que tendré que hacer mi propia diversión,”
se dijo a si mismo, deprimido.
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In:
INT.
Biblioteca del Consejo de Vigilantes – Después
Andrew se sentó con las piernas cruzadas en la biblioteca
rodeado por libros y estanterías llenas con más libros. El se inclinó a
la derecha, tomó un libro de cubierta verde, busco entre las páginas y
suspiro. Dejó el libro a su izquierda y tomó otro libro de su derecha, uno
con letras doradas en la portada.
El leyó la lista de capítulos y puso el libro a su
izquierda. Andrew suspiró otra vez. Andrew suspiró otra vez y se agacho,
poniendo sus manos sobre sus piernas.
“Si Willow no me busca ayuda, lo haré yo mismo,” se
dijo a si mismo con autoridad.
El tomó otro libro y abrió la portada azul, pasó su
pulgar por las páginas, haciéndolas cambiar. Una pagina, que se había
zafado, voló y cayó sobre la pila de libros a la izquierda de Andrew.
Andrew tomó la pagina y leyó el titulo, “Para invocar
aquellos que saben de… Umm… espera, conozco esa palabra…” El pensó
profundamente por un momento, sus labios moviéndose en silencio mientras
mentalmente traducía las palabras. “¡Cosas pequeñas! ¡Eso seria genial
para ayuda extra y compañía!” Sus ojos se iluminaron y el continuó
leyendo, revisando los ingredientes del hechizo.
“Lo tengo… lo tengo… lo tengo… ¡lo tengo! ¡Esto
es fácil!” El saltó con el pedazo de papel apretado fuertemente en sus
manos y dejo el libro azul sobre los demás.
El titulo del libro decía, en apenas legible escritura,
“Demonios y Males menos conocidos.”
Corte
a:
INT.
Cuarto de Almacenaje del Consejo de Vigilantes – Unos minutos después
“Cuatro piedras deben ser puestas en cada esquina del
trazo,” Andrew leyó del pedazo de papel.
“Piedras, piedras,” murmuró Andrew pasando su dedo
por la repisa en el cuarto de almacenaje. Había hierbas empacadas, jarros
con varias cosas flotando en líquidos opacos y rocas de todas las formas y
tamaños llenando las repisas. Cada objeto estaba meticulosamente nombrado
con etiquetas impresas en la computadora y puestas en orden alfabético en
el frío y apenas iluminado cuarto de concreto en el nivel mas bajo del
Consejo.
Las piedras estaban junto a una fruta, seca y fresca, y
Andrew tomo cuatro piedras grises del tamaño de su palma y las metió en su
bolsillo.
“Gis para trazar…” Andrew se dijo a si mismo,
metiendo tres pedazos de gis en su bolsillo con las piedras.
“…Saje…” Puso un pequeño paquete de hierbas en su bolsillo trasero.
“…Y los huesos de un héroe.” El levantó un enorme hueso de una de
las repisas inferiores y lo puso sobre su hombro como un hombre de las
cavernas, dejando el cuarto de almacenaje.
“Urg, hueso pesado,” gruño el con una pequeña risa,
sorprendido por su humor.
Corte
a:
INT.
Habitación del Coven de Willow – Unos minutos después
Llevando
consigo los ingredientes del hechizo de invocación, Andrew entró a la
habitación y se acomodo en el suelo, poniendo la hoja del libro junto a sus
pies. Muy cuidadosamente, comenzó a trazar el diseño del hechizo en el
suelo gris con el gis azul brillante.
El diseño era un cuadrado con un V de cabeza dentro y una
linea horizontal cortando el cuadrado a la mitad. Era muy fácil y no le tomó
a Andrew mucho tiempo para completar.
Tomándose la molestia de no tocar la linea del cuadrado,
Andrew se levantó con el papel metido en el bolsillo de sus pantalones y
tomó las piedras, saje y hueso.
Con perfecto tino, Andrew puso cada una de las cuatro
piedras en cada equina del cuadrado y puso el hueso sobre la linea
horizontal que cruzaba el centro.
Sacando un puñado se saje de la bolsa de plástico, saco
el papel de su bolsillo. Con un movimiento de su muñeca no muy diferente a
voltear omelets, lanzó las hierbas en el aire sobre el símbolo y comenzó
a recitar las palabras escritas en la página.
Mientras el hablaba, las hierbas se convirtieron en
chispas de luz que giraban al rededor del hueso en medio del cuadro, acercándose
mas y mas mientras la voz de Andrew ganaba confianza y decía las palabras
con mas autoridad.
Las chispas reflejaban el azul del gis en el trazo,
convirtiendo el cuadro en un ciclón azul de magia. La habitación se llenó
con un fuerte ruido, como el sonido lejano del mar, cuando Andrew gritó la
ultima palabra del hechizo.
“¡Elte!”
Las chispas y el ruido se desvanecieron como si alguien
hubiera apretado un botón. El hueso ya no estaba en el centro del cuadrado.
En su lugar había una mujer que parecía humana, que
usaba un vestido blanco que la envolvía como una toga y cabello negro y
largo que le llegaba a media espalda. Los ojos de Andrew se abrieron como si
la encontrara muy atractiva a pesar de su extraño, color de piel lila.
“Cual es su deseo…” sonrió ella ampliamente,
saliendo del cuadrado y acercándose a Andrew. “¿Maestro?”
“Uh, ¿maestro?” Andrew gimoteó tratando de evitar su
mano, que estaba paseándose por su brazo.
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Fin
del Acto Uno
Acto
Dos
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In:
INT.
Habitación del Coven de Willow – Horas después
La habitación del coven estaba llena con tenues, románticas
velas y una hermosa cobija que estaba sobre el suelo. Junto a ella había
dos vasos y una botella de vino. Una mano femenina la tomo y sirvió mas
vino en el vaso.
“¿Mas, Maestro?” el demonio preguntó ofreciéndole
el vaso a Andrew.
“No, gracias, Mora,” le dijo el. “Estoy bien. Ahora
continuemos, por favor,” dijo el en una seductora voz.
Mora sonrió y bajo la cabeza mirando su regazo mientras
permanecía sentada con las piernas cruzadas frente a Andrew.
“G-6” dijo ella.
Andrew sonrió y levantó un pequeño pedazo de plástico.
“Hundiste mi barco de batalla,” dijo el, moviendo las
cejas. “Traviesa,” agrego.
Mora siguió sonriendo antes de preguntar, “¿Te gustaría
jugar otra vez?”
Andrew parecía un poco inseguro. “Bueno, ¿Qué te
gustaría hacer?” pregunto el.
“Servirte, maestro,” respondió ella mientras gateaba
sobre el olvidado tablero y se sentaba en el regazo de Andrew. De pronto los
ojos de Andrew se abrieron cuando Mora comenzó a mordisquear el lóbulo de
su oreja.
“Hehehe,” se rió el nervioso. “Eso hace
cosquillas.”
“¿Que diablos esta pasando aquí?”
La voz de Willow los hizo a ambos saltar y Andrew se dio
la vuelta para encontrar a Giles, Rowena y a Willow observándolos
horrorizados.
“Uh, hola chicos. Solo estábamos jugando Batalla Naval,
el juego de aciertos y errores. ¿Quieren jugar?”
Giles parpadeo dramáticamente antes de ver a Rowena.
“¿Es una mujer la que esta en el regazo de Andrew?”
pregunto el incrédulo.
“Es mejor que sea una mujer y no una de las jóvenes
Cazadoras,” Willow agregó antes que la rubia pudiera contestar, entrando
en la habitación mientras los otros dos la seguían. Todos se acercaron
tratando de ver mejor a la mujer. Willow aclaro su garganta antes de
preguntar, “¿Eres…?”
“¿Morada?” los tres Vigilantes preguntaron al mismo
tiempo.
Corte
a
Int.
Calle de la Ciudad de Cleveland – Misma hora
Jeffrey caminaba por la calle con las manos en sus
bolsillos, sin poner mucha atención a su alrededor cuando tres hombres se
pararon frente a el.
“Oh genial,” suspiró el.
Escuchando un ruido detrás de el se dio la vuelta para
ver a mas hombres acercarse.
“Estoy quebrado,” Jeffrey comenzó. “Así que si es
dinero lo que quieren escogieron a la persona equivocada.”
“No queremos dinero,” Gretz le dijo transformando su
rostro.
“¡Sujétenlo!” uno de los otros vampiros gritó.
Jeffrey corrió hacia el otro lado de la calle y sacó una
estaca del bolsillo de su chaqueta. Dándose cuenta que no podría escapar
de ellos corriendo, se dio la vuelta, mostrándoles que estaba armado.
“Ooh,” un vampiro lo molestó. “Un chico con un
palo. ¿Crees que eres un hombre por eso?”
Jeffrey noto un bote de basura en el callejón detrás de
el y cerro los ojos. El comenzó a concentrarse cuando de repente el bote
voló por los aires golpeando a dos vampiros en la cara. Jeffrey utilizó la
distracción y se lanzó sobre el vampiro que lo había amenazado. Atravesó
su corazón con la madera. El vampiro explotó casi instantáneamente pero
antes de que Jeffrey pudiera corroer, los demás vampiros lo tomaron de los
brazos.
“Levántenlo,” Gretz ordenó, apuntando a los pies de
Jeffrey.
El chico comenzó a patear salvajemente pero pronto lo tenían
sometido. De pronto un Neon se detuvo en la esquina, sus llantas rechinando
al detenerse junto al grupo. Asustados, los vampiros se dieron la vuelta y
comenzaron a ser atacados con agua cuando el conductor abrió la puerta y
salio del vehículo disparando. Unos de ellos comenzaron a echar humo y
soltaron a Jeffrey, sin mas, mientas el agua continuaba cayéndoles encima.
Rápidamente los vampiros corrieron por la calle, dejando
a Jeffrey empapado y sorprendido en la banqueta. Se dio la vuelta para ver
una mano azul extendida.
“Brell,” el extraño anunció.
Aun confundido Jeffrey levantó la vista para examinarlo más
de cerca y ver que tenía un rifle de agua de alto poder en sus manos.
Viendo que el joven había notado el rifle Brell comenzó a explicar.
“Agua bendita,” le dijo. “Y chorro de largo
alcance,” agrego el, dándole al arma un par de empujones mas para
incrementar la presión. Viéndose un poco renuente Brell pregunto, “¿Estas
bien?”
“Si, eso creo… ¿Quien eres tu?”
“Brell,” repitió el. “¿Te llevo con Vigilantes?
Vigilantes no están lejos y ellos te llevaran a casa seguro.”
“¿Conoces a los Vigilantes?” Jeffrey preguntó.
Brell asintió. “Si, yo ayudo a veces. Yo ayudo ahora si
quieres.”
“Vivo ahí,” Jeffrey le dijo poniéndose de pie y
sacudiéndose la espalda. Jeffrey movió la cabeza al darse cuenta que
estaba imitando la manera de hablar de Brell. “Quiero decir que vivo ahí
con mi madre.”
Brell inclinó la cabeza a un lado. “Tu muy joven para
ser Vigilante.”
“No lo soy. Mi madre enseña demonología y yo soy
estudiante del Coven.”
“Oh, ¡La bruja pelirroja! ¿Willow enseña magia? ¿Tu
estudiante de magia?”
“Si,” Jeffrey asintió.
“Sube al auto,” Brell le dijo. “Vamos ahí ahora.”
Jeffrey parecía un poco aprensivo y Brell pareció
entender. El levanto un dedo y volvió a meterse, sacando el carro de la
esquina. Lo estacionó junto a la banqueta y tomo el rifle antes de irse.
“Caminamos con arma,” Brell le dijo. “Te sientes mas
seguro caminando que en carro,” agregó el, asintiendo.
“No te ofendas,” Jeffrey respondió. “Si, me
salvaste y todo pero, no estoy seguro en quien confiar esta noche y hasta
que yo –”
“No te preocupes,” Brell le dijo, dándole una palmada
en el brazo. “Vamos, consejo no lejos,” dijo el indicándole a Jeffrey
el camino.
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In:
INT.
Habitación del Coven de Willow – Momentos Después
“Yo… uh… lo hice yo mismo… A ella quiero decir. Yo
la hice,”
“Imagínate,” Rowena y Willow suspiraron juntas. “¿Como
hiciste una mujer morada?” Willow agregó.
“Siendo justos de hecho es lila – no es morada pero
tampoco rosa.”
Nadie dijo nada y sus miradas de desaprobación comenzaron
a incomodarlo. Andrew se mordió el labio y temerosamente le dio a Willow el
hechizo que había usado. Mora puso su brazo alrededor del suyo y comenzó a
acariciar su cabello. El trato de verse tan casual como le era posible
mientras Giles y Rowena veían incrédulos como mora jugaba con su cabello.
“Un demonio,” Willow murmuró. “¿Hiciste un
demonio?”
“No, no lo hice,” Andrew insistió. “Lo leí con
mucho cuidado y decía –”
Willow le mostró el libro. “La letra pequeña.”
Andrew hizo una mueca después de leerlo y trató de sonreír.
“Oops,” murmuró el. Colectivamente el grupo giró los ojos. “Pero mírala,”
discutió el. “Ella no es un mal demonio. No realmente. Quiero decir no es
una amenaza ni nada.”
“No, aun no,” Rowena le dijo antes que el pudiera
seguir adelante con sus protestas. “Pero necesitamos averiguar mas acerca
de lo que tu… creaste.”
“Si,” Giles ofreció. “Ella no parece ser una
amenaza ahora, aparentemente, pero hasta que no estemos seguros tenemos que
tomar precauciones.”
“¿No van a matarla o si? Ustedes mismos lo han dicho
– el mundo tiene buenos demonios.”
Giles abrió la boca para contestar pero fue interrumpido
cuando escuchó una voz en el recibidor.
“¿Hay alguien aquí?”
El pequeño grupo salio de la habitación del coven y se
acercaron para ver a Brell escoltando a Jeffrey, quien se veía un poco
sucio y mojado.
“¿Qué paso?” Willow preguntó.
“¿Quieres la versión corta o la versión larga?”
Jeffrey preguntó.
Corte
a:
INT.
Guarida de Gretz – Momentos Después
“Déjanos regresar,” Gretz suplicó. “Podemos
capturarlo esta vez.”
Un grupo de vampiros que estaban sentados al rededor del círculo
asintieron. Bonnie estaba sentada en una silla frente a Gretz y sus lacayos,
sin decir nada. Ella vio a Gretz desdeñosamente, con la mandibula apretada.
“De hecho, debería dejarlos regresar,” les dijo.
Gretz asintió y froto sus manos, emocionado por una
segunda oportunidad.
“Seria un suicidio para ustedes y así me encargaría de
ti y tu bola de inútiles.” Gretz perdió su feliz expresión y miro al
suelo sintiéndose culpable. “Vampiros,” Bonnie suspiro al levantarse y
comenzar a caminar por la oscura habitación. “Se dan cuenta que si el
presidio no necesitara cada criatura no viva y demonio en esta área, tu mi
querido amigo, no serias mas que ceniza.”
“Te aseguro –” Gretz trato de comenzar pero fallo.
“No quiero que me asegures nada. ¡Necesito
resultados!” Bonnie gritó haciendo que todos los demás en la habitación
saltaran. “¿Se dan cuenta que han alertado a todos en el consejo de
nuestro interés en Jeffrey? ¿No ven que van a proteger a ese chico aun mas
ahora?” Bonnie movió la cabeza mientras murmuraba “Bufones.”
“De nuevo, me disculpo,” le dijo. “Tal vez nosotros
–”
“Tal vez,” Bonnie dijo enfatizando la palabra al
interrumpirlo, “¿te gustaría decirle personalmente al Ingeniero por que
no tenemos al chico aun?”
Gretz comenzó a verse aun mas consternado. “¿El
Ingeniero ha llegado?”
“El esta supervisando la construcción final,” Bonnie
asintió. “¿Tal vez les gustaría explicarle su ineptitud
personalmente?” Gretz comenzó a moverse en su silla. “Justo como pensé,”
Bonnie agrego. “Inútiles y cobardes.”
Gretz se aclaró la garganta. “Si regresamos –”
“No van a regresar,” Bonnie les informo mientras
caminaba hacia la salida. “Su fiasco ahora requiere una seria limpieza.
Tenemos en mente justo a la criatura indicada y adivinen que. No es un
vampiro.”
“Bonnie, por favor reconsidera,” Gretz dijo
“Palabras al sabio, compañeros,” Bonnie le dijo
ignorando las suplicas de Gretz. Se dio la vuelta una vez más para ver la
habitación. “El sol saldrá en aproximadamente 5 horas y esta área ya no
será suya – consideren esta noche su limite. Si aun están aquí mañana
por la mañana terminaran deseando ser cenizas.”
“Bonnie
–.”
“Hay tres maneras de matar un vampiro,” les dijo ella
con una sonrisa perversa. “Y muchas mas formas de torturar uno. Tengan una
agradable noche, caballeros.”
Cuando salio y la puerta se cerro detrás de ella, los del
grupo se miraron entre ellos por un momento antes de comenzar a correr por
la habitación, rápidamente agarrando sus cosas.
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In:
INT.
Sala del Consejo de Vigilantes – Por la Noche
Willow estaban sentados en la mesa alejados unas cuantas
yardas de Andrew y Mora. Una pila de libros rodeaba a los vigilantes,
algunos abiertos y otros cerrados. Ellos observaron como Mora le daba uvas a
Andrew mientras el le leía una historieta en el sofá.
“Es como over un accidente de auto,” Willow murmuró.
“Aun que se que debo ver para otro lado simplemente no puedo.”
Giles suspiro y movió la cabeza. “Es peculiar,”
comentó el. “Quiero decir parecen llevarse bastante bien. Ella ama darle
atenciones y el desea tenerlas. Por todos los propósitos prácticos, son la
pareja perfecta.”
Rowena caminó hacia la mesa y miro a los Vigilantes,
luego a Andrew y después a los Vigilantes otra vez. “Extraño, ¿no es así?”
“Simplemente sorprendente,” Giles opinó sobre el
asunto.
“No se te ocurra hacer lo mismo,” Rowena le advirtió
con una sonrisa.
El comentario captó la atención de Giles y el sonrió.
“Pretendo no hacerlo.”
Moviendo la cabeza, Willow se dio la vuelta para darle
toda su atención a Rowena tambien. ¿Las Cazadoras han sido advertidas?”
pregunto ella.
“Si, en ambos frentes – El ataque a Jeffrey y la versión
de Andrew de mi bella genio,” indico ella hacia la sonriente pareja
acurrucada en el sofá.
“Estoy curioso sobre una cosa,” Giles menciono al ver
a la pareja.
“¿Una cosa?” Willow preguntó cínicamente.
“Si,” asintió el. “¿Por qué?”
“¿Por que diablos la trajo aquí?” Giles preguntó,
lanzando la pregunta esperando que alguna de ellas la contestara.
“Bueno, puedo juntar todo en una frase – es Andrew,”
Rowena respondió.
“Bueno, de hecho,” Willow comenzó a confesar. “el
menciono algo de que quería ayuda para algunas cosas. Y yo como que… lo
ignore esta mañana.” Willow suspiro y se levantó. “Déjame hablar con
el mientras ustedes hacen una sesión de preguntas y respuestas a nuestra
nueva huésped.”
“Buena idea,” Giles le dijo levantándose para acompañarla.
Ambos caminaron hacia Andrew quien levanto la mirada. “¡Hola
chicos! ¿Quieren uvas? Rojas y sin semillas”
“Ah, no gracias,” Willow le dijo y después hizo una
breve pausa. “¿Te importa si hablo contigo?” preguntó ella. “A
solas,” agrego mientras asentía hacia ellos dos.
“Seguro,” Andrew respondió. “Voy a ir con Willow un
momento,” Andrew le dijo a Mora.
“¿Vas a regresar, cierto Maestro?” pregunto ella. “¿Estarás
seguro en su compañía?”
Andrew hizo una pausa como pensando la misma pregunta.
“Uh, seguro,” le dijo. “Quiero decir, ella solo trato de matarme una
vez, pero esta mejor ahora y…”
“Andrew…” Willow interrumpió. La advertencia clara
en su voz.
“Um…” Andrew dijo incomodo, viendo a la pelirroja.
“Estaré bien. Willow solo quiere hablar.”
“Si,” Giles agrego, “Y nosotros quisiéramos hablar
con Mora ¿esta bien?” dijo el apuntando a la mesa donde estaba sentada
ahora Rowena.
“¿Maestro?” el demonio miró preocupada a Andrew.
“Esta bien, Mora,” Andrew le aseguro. “El Señor
Giles y la Señorita Allister no van a lastimarte. Yo estaré aquí, ¿okay?”
El demonio pareció dudarlo, pero se levantó de todas
formas.
Mientras Giles escoltaba a Mora, Willow se sentaba en el
sofá.
“Antes que digas algo,” Andrew comenzó, “solo déjame
recordarte otra vez que yo no tenia idea que ella seria un demonio. Yo solo
–”
Willow levantó una mano para detenerlo. “Entendemos
eso. Solo estoy preocupada por ti, Andrew.”
“No lo estés. ¡Mora es genial!” le dijo el. “Ella
me ayudara a cocinar y limpiar y muchas otras cosas. Hasta le gusta D &
D tambien. Bueno, ella prácticamente hace todo lo que yo le diga pero el
punto es, ella es feliz aquí.”
Willow hizo una pausa no muy segura de que decir después.
“Tal vez, pero ella no pertenece aquí. Hemos estado revisando el hechizo
que usaste y parece que no la creaste, mas bien la invocaste. Ella es de
otra dimensión. Este no es su hogar.”
“¿Qué dices?” Andrew pregunto, preocupado.
Willow suspiro. “Estoy diciendo que tenemos que
regresarla.”
“No.” Andrew gimoteó. “Apenas llegó aquí. Déjala
quedarse un poco mas.”
“Bueno por ahora se quedara por que no tenemos opción.
Pero no quiero que te encariñes mucho con ella. No estoy segura de cómo
regresarla pero lo averiguare eventualmente. ¿Entiendes lo que digo?”
“Si,” Andrew respondió, derrotado. “Vas a quitarme
a mi amiga.”
“Ella no es tu amiga,” Willow señalo. “Ella es tu
sirviente. Y si, admito que es agradable tener a una hermosa mujer
cumpliendo todos tus caprichos,” Willow agregó, “No estoy segura que yo
pasaría todo mi tiempo leyendo historietas,” Willow ofreció saliéndose
del tema momentáneamente.
“Novelas graficas,” Andrew corrigió a Willow en un
tono de voz casi cantado.
“Lo siento… el punto es,” dijo ella volviéndose a
enfocar, “ella no es una verdadera amiga, Andrew.”
“Eso dices tu. Es lo mas cercano que he tenido a un
amigo desde que llegué a Cleveland,” contestó el.
Willow apartó la vista sintiéndose culpable, detectando
la tristeza en su voz.
“Me doy cuenta de eso Andrew. Enserio. La verdad es,
ninguno de nosotros ha tenido mucho tiempo para las relaciones personales
estos últimos meses – no tanto como nos gustaría. Pero crear nuevos
amigos con hechizos o traerlos de otras dimensiones no es la manera. Además,
tal ves ella tiene amigos que va a extrañar; amigos que la van a extrañar.
En realidad no lo sabemos.”
Andrew consideró sus palabras por un momento.
“Lo entiendo Willow. Honestamente. Es solo que es
agradable tener a alguien para mí, ¿sabes? Tu tienes a Kennedy, Giles
tiene a Rowena – bueno, no estoy seguro de que TENGA a Rowena pero sabes
lo que quiero decir – Una amiga Vigilante… Faith esta con Robin todo el
tiempo cuando no esta entrenando así que… me siento un poco como en las
sombras.”
“Bueno, cuando regrese de Inglaterra después de
estudiar con el coven allá, tenia a mis amigos a mi alrededor pero me sentía
un poco perdida, tambien.”
“¿Cómo es eso posible?”
“Bueno, Buffy y Xander tenían sus nuevos trabajos,”
Willow explicó. “Dawn estaba ocupada con la preparatoria. Así que me
sentí – fuera de lugar, supongo. La casa estaba llena de gente pero
algunos días me sentía totalmente sola.”
Andrew sonrió un poco. “Si lo entiendes entonces, ¿eh?”
“Si pero lo que ayudo es que en el fondo sabia que no
estaba realmente sola. Mis amigos no siempre tenían el tiempo que deseaba
que tuvieran pero siempre tendría su amor. Lo mismo es verdad aquí,
Andrew. Se que te molestamos pero honestamente, eres importante para
nosotros, para el consejo, y te queremos tambien. Así que por favor, por
mi, por tu amiga, no mas demonios, ¿okay?”
Andrew asintió.
“Bien,” Willow sonrió. “No he hablado con Giles aun
pero no veo problema en que contratemos a alguien medio tiempo para que te
ayude con tus actividades por la mañana y por la tarde. No podemos
comprarte un amigo nuevo,” Willow lo molestó. “Pero si contratamos a
alguien con quien creas que te puedes llevar bien, puede que no te sientas
tan estresado. ¿De acuerdo?”
La cara de Andrew finalmente comenzó a iluminarse. “Eso
seria genial, Willow. Gracias.”
“De nada pero la condición sigue en pie – nada de
invocar demonios.”
“¡Hecho!”
Fade to:
Int.
Guarida del Presidio – Cuarto de controles
Bonnie respiró
nerviosamente y miró a su alrededor el equipo que los rodeaba. “Mi Señor,”
dijo ella, “Gretz no tuvo éxito en su intento.”
Ella observó como un demonio de aproximadamente siete pies se enderezó
dejando la obsidiana con la que había estado trabajando. El le indico a uno
de sus lacayos, quien se acercó, quedándose a unos pasos de Bonnie. Al
principio no dijo nada. Simplemente la examino en silencio.
“El
Ingeniero no tiene tiempo para limpiar después de tu desastre. ¿Asumo que
te has encargado del asunto?” preguntó el finalmente.
Ella asintió.
“Así es. Un demonio Vutch llegara hoy para realizar el rapto.”
“Un demonio
Vutch,” la criatura asintió. “Bien pensado,” le dijo. “¿Y que hay
de los vampiros?”
“Los hice
temerle al Presidio como lo pediste. Ellos huyeron pero estoy segura que no
pudieron llegar muy lejos con la luz del día acercándose.”
La enorme
figura se giro un poco y hablo. Bonnie casi se cayó de espaldas al escuchar
la terrible voz.
“Tráelos
aquí.”
Bonnie abrió
la boca para hacer una pregunta, pero se trago el impulse. “Como
desees,” contesto ella haciendo una humilde reverencia.
Fade Out
Fin
del Acto Dos
Acto
Tres
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In:
Ext.
Mirador – Noche
Cataratas
del Niágara, Canadá
Faith y Robin caminaban tomados de la mano por el mirador
bajo el frío aire de la noche con el fuerte ruido de las cataratas
alrededor de ellos.
“Las cosas salieron bien hoy diría yo,” Robin remarco
mientras paseaban por el mirador viendo el escenario. “Una nueva Cazadora
se nos unió en tiempo record.”
“Si,” Faith estuvo de acuerdo. “Es bueno cuando sale
bien un plan. Hacemos un buen equipo.”
“Justo como Hope y Crosby,” la molestó el.
“Seguro, solo no esperes que empiece a cantar y bailar
en ningún momento pronto,” dijo ella sonriendo.
El se rió un poco. “¿Cómo sabes de las películas de
Bob y Bing?”
“Cuando has tenido 25 para vivir – tienes mucho tiempo
en las manos y una selección de videos no muy grande.”
Faith lo acercó al barandal solo para ver mejor. “Así
que esto es ¿huh?” preguntó ella indicando hacia las cataratas. “Pensé
que serian… no lo se, mas grandes.”
“El Vigilante de mi madre me trajo aquí cuando tenia 12
y en ese tiempo me parecieron enormes pero tengo que admitir… no son como
las recordaba. Además era verano y no estábamos a 25 grados bajo cero.”
“Bueno todo parece mas grande cuando eres joven,”
Faith respondió. “Y no hace tanto frío amigo. ¡Aguántate!”
“Solo por que tu tienes sangre de Cazadora,” dijo el
antes de soplarle a sus manos y frotarlas.
“Bueno, prometo calentarte cuando regresemos al
hotel,” Faith ofreció con una sonrisa sexy.
“Estaremos en buena compañía. Sabes, esta es la
capital de las lunas de miel en el mundo,” le dijo el. “Y quien sabe,
tal vez algún día…”
“Nah ah, Az,” Faith le advirtió mientras continuaban
caminando. “No tengas esas ideas. Las cosas van bien como están así que
no consigamos un certificado de matrimonio para arruinarlo todo.”
“¿Crees que el matrimonio arruina las relaciones?”
“Creo que las reglas cambian cuando la gente se casa,”
Faith le dijo. “Es como ‘Ya tengo el anillo entonces ¿Por qué
intentarlo todavía?’ Las personas comienzan a tomar a la otra como algo
seguro.”
“Algunas podrán pero no todas,” Robin le dijo. “Yo
nunca tome a mi esposa como algo seguro.”
Faith se detuvo y Robin se dio la vuelta para ver a donde
había ido. “¿Tenias una esposa?” pregunto ella. “Eso es un TENIAS,
¿verdad? ¿Ella no sigue manteniendo la fogata encendida en algún
lugar?”
“No, ese fuego se apagó hace mucho.” Robin asintió.
“Wow…” Faith murmuro sorprendida, “nunca lo
mencionaste.”
“No había salido a la platica hasta ahora,” Robin
dijo encogiéndose de hombros. “… Fuimos novios en la preparatoria pero
no funcionó.”
“¿Demasiado jóvenes?”
“Bueno yo conseguí un trabajo en Nueva York. Ella tenía
un trabajo en Connecticut. Y el matrimonio termino siendo un infierno –
para ella. A mi no me molestaba. Yo estaba enamorado pero ella era otra
cosa.”
“¿Así que ella te dejó?”
“Yo la dejé de hecho. Me dieron un fin de semana de
tres días inesperadamente y pensé que la sorprendería. Al final yo recibí
la sorpresa cuando la encontré con otro hombre.”
“Diablos Robin… ¿Por que nunca dijiste nada?”
“¿Y que decir?” dijo el encogiéndose de hombros.
“Es historia. No puedo cambiarla. Solo puedo aprender de ella – así que
cuando prometo que no te tomaré como algo seguro… bueno, lo digo enserio.
He confiado en algunas personas que no debí, cometido errores tambien,
Faith. Así que, trato de no repetirlos si puedo.”
Faith le sonrió. “Bueno, yo no haría eso Robin.”
“No, tu me dirías de frente: ‘No te amo. Sal de mi
vida’.”
Faith abrió la boca para contestar pero solo se encogió
de hombros y admitió, “Si, probablemente diría eso.” Ambos se rieron
un poco hasta que Faith agregó, “pero lastimarte no esta en mis planes,
Az. Lo sabes ¿cierto?”
“Si,” dijo el acercándose a ella y poniendo sus
brazos alrededor de ella. “Lo se.”
Ella se asomó por la orilla del barandal. “Ese si que
es un gran salto,” dijo ella en voz alta.
Otra voz, de hecho, los interrumpió y dijo, “Pero nada
que una Cazadora no pueda manejar.”
Ambos voltearon hacia el extraño sorprendidos y una
sonrisa aparecio en sus rostros.
“¡Xand!” Faith se rió.
“Hey Faith,” Xander dijo acercándose para abrazarla.
“Tanto tiempo sin vernos,” lo molestó ella. “¿Cuánto
ha sido? Una, dos semanas.”
Xander solo sonrió y se volteó hacia Robin. “A ti si
no te he visto en un tiempo,” dijo el dándole la mano.
“Si, siento haberme perdido tu visita pero el deber
llamaba,” Robin le dijo dándole un fuerte apretón. “Escuche que tienes
20/20 otra vez,” agregó el apuntando a su ojo.
“Si, una cosita que saque de Cleveland,” dijo el
sonriendo. “Hablando de eso, ¿Cómo van las cosas?”
“Bien,” Faith habló. “Solo venimos aquí para
reclutar una nueva.”
“¿Y todos los demás?” Xander preguntó.
“Están bien la mayoría,” Faith respondió.
“Ahora la gran pregunta…” Xander se aventuró.
Faith supo por el tono en la voz lo que Xander quería
decir pero no contestó inmediatamente y tomo un repentino interés en sus
botas.
“Así de mal ¿huh?” Xander suspiró.
“No amigo, esta bien,” Faith le dijo, mirándolo a los
ojos otra vez. “Las cosas aun están tensas con ellas, si, pero Will hizo
lo correcto… La malcriada necesita crecer un poco.”
“Demonios,” Xander suspiro moviendo la cabeza.
“Hey,” Faith dijo captando su atención. “La
pelirroja esta bien y no hay arrepentimiento de su lado así que… no te
preocupes por eso. Ken simplemente no entiende las cosas que ella hace pero
ese no es problema de Willow y tampoco tu problema.”
“Si, pero aun así…”
“Lo se,” Faith dijo asintiendo. Ella se aclaró la
garganta para cambiar de tema, “Mira, Robin se esta convirtiendo en un
cubo de hielo así que por que no vamos a la colina de allá. ¿Bebemos o
algo?”
“¿No te molesta?” Xander preguntó. “Quiero decir,
este es un pueblo donde casi siempre solo hay parejas, no quiero ser la
tercera llanta.”
Faith puso su brazo al rededor del suyo y lo jalo mientras
su otra mano estaba entre las de Robin. “¿Bromeas? Siempre podríamos
usar una llanta extra.” Sonrió ella mientras caminaban de regreso por el
mirador.
Corte
a:
Int.
Habitación de la Cazadora de Guardia – Por la noche
Kennedy escucho que tocaban a la puerta y se levantó a
abrir. La abrió para encontrar a su novia ahí con una sonrisa forzada en
el rostro.
“Hey,” Kennedy saludó sin emoción.
“Hey… ¿puedo pasar?”
Kennedy abrió más la puerta y se hizo a un lado. “Oh,
si, seguro.”
Willow cerró la puerta y observó como Kennedy tomaba el
control remoto y apagaba la televisión. Nerviosamente, metió sus manos en
los bolsillos de su pantalón. “¿Qué te trae aquí esta noche?”
Kennedy trató de preguntar en un tono de conversación. “Pensé que
trabajarías hasta tarde con Giles y Ro.”
Willow actuó como si fuera a decir algo pero cambiara de
opinión. “Acabamos de terminar y quería verte. No fuiste al edificio del
consejo a cenar,”
Kennedy lucia aprensiva. “Si, bueno tengo que vigilar a
las niñas mientras Faith no está.”
Willow asintió lentamente. “Okay, supongo. Quiero
decir, ya se ha ido antes pero siempre te las arreglabas para ir. Rona o Vi
usualmente siempre las cuidan pero supongo que solo quería ver si estabas bien.” Willow apretó los labios como si se
diera cuenta que estaba balbuceando.
“Si, estoy bien,” Kennedy contestó.
Willow hizo una pausa al ver a Kennedy cruzar los brazos
frente a su pecho. “No te ves bien.”
Kennedy suspiró y se sentó en el sofá. “Tal vez no
estoy bien. No estoy segura.”
Willow comenzó a seguirla pero se detuvo. “¿Que pasa,
Ken? ¿Tengo siquiera que preguntar?” Kennedy solo levanto la mirada,
viendo a Willow a los ojos. “Okay, no tengo que preguntar,” Willow agregó.
Lamió sus labios nerviosamente y continuó. “Necesitamos hablar de
esto.”
“Ya hablamos de esto. Lo que esta hecho esta hecho, ¿cierto?
No podemos cambiarlo.” La voz de Kennedy sonaba dolida y hacia juego con
la expresión en su rostro.
“Bueno tal vez si me dices lo que sientes –”
Kennedy se puso de pie poniéndose de frente a su novia,
“¿Quieres saber lo que siento? Okay, te lo diré… Te miro y lo veo a
el,” Kennedy comenzó con la voz quebrada pero hizo eso aun lado. “… Y
me pregunto como lo besaste y lo tocaste y… si seré lo suficientemente
buena ahora… ¿Y vendrá un día en que tenga que compartirte otra vez?”
“Te lo dije, no hubo nada que tuviera que ver con
compartir,” Willow comenzó.
“lo entiendo, Willow. Enserio. Mi mente entiende que fue
por todas las razones correctas pero mi corazón… Dejaste que alguien te
tuviera en una manera… en una manera que debería solo ser para mi.”
“Estaba haciendo un ritual, Ken. Es parte de quien
soy,” Willow argumentó.
“De nuevo, entiendo eso,” Kennedy insistió. Willow
observó como la mandibula de su novia se apretaba y fruncía el seño.
“Tal vez si hubiera tenido mas tiempo de hacerme a la idea hubiera sido
mejor. Pero solamente me lo echaste encima. ¡No te importo nada como me
sentiría y simplemente lo hiciste! Así que ahora estoy muy molesta
contigo, ¿okay? ¡Así que solo vete y déjame sola!”
Kennedy aparto la vista incapaz de ver a su novia a los
ojos. Por un largo rato nadie dijo nada. Nadie movió un músculo.
Finalmente, Willow aclaro su garganta trayendo algo de
ruido al incomodo silencio en la habitación mientras comenzaba a explicar
su razonamiento.
“No sabia cuanto tiempo se quedaría así que no tuve
tiempo de debatirlo… mira, Yo… no quería lastimarte,” Willow gimoteó
rompiendo el silencio.
“Tal vez no pero lo hiciste… y aun que estoy tratando
yo… solo estoy muy molesta, Willow. Y me odio a mi misma por sentirme así
contigo. Eras mi diosa… pero ahora…” Kennedy finalmente perdió la
compostura y empezó a llorar. Willow se acerco a ella pero Kennedy se apartó,
moviendo la cabeza. “Solo no, no me toques ahora.”
Willow se acercó un poco más y Kennedy no se apartó.
“Por favor mírame,” Willow suplicó.
La barbilla de Kennedy prácticamente estaba sobre su
pecho. “No puedo,” suspiró ella viéndose a los zapatos. “Solo quiero
que las cosas mejoren otra vez. Solo quiero que me ames.”
“Y te amo.”
Kennedy levanto la Mirada y se limpió los ojos. “¿Entonces
por que me siento como la segunda opción? ¿Por qué es todo mas importante
que yo?”
Willow cerró la distancia entre ellas y sus dedos
pusieron el cabello de Kennedy detrás de su oído antes de poner las manos
en sus mejillas. “Nunca lo hice por lastimarte Kennedy. Lo juro. Solo hice
lo que tenia que hacer.” Kennedy lucia como si fuera a decir algo pero se
detuvo. Willow tomo la oportunidad y la acerco un poco mas, besándola
suavemente en los labios. “Siento haberte lastimado,” Willow dijo
poniendo su frente contra la de Kennedy.
Lentamente las manos de Kennedy recorrieron el camino
hasta las caderas de Willow acercándola. Tentativamente, Kennedy puso la
cara junto al cuello de Willow insegura de que debería estar tan cerca. La
bruja hizo la cabeza a un lado cuando sintió los tímidos labios de Kennedy
mordisqueando su cuello. Willow dejo salir un pequeño suspiro con el
contacto, lo que hizo los esfuerzos de Kennedy más evidentes. Después de
un par de besos más al cuello de Willow, Kennedy se apartó y capturó los
labios de Willow con los suyos.
“Ya no quiero pelear,” Kennedy susurró, alejándose
de ella ligeramente. Sus ojos seguían cerrados pero aun se veía el dolor
en su rostro. “Solo quiero que las cosas estén bien otra vez.”
La Wicca respondió regresando los avances de la Cazadora
con otro beso. Y después de unos momentos de besarse sintió el primer botón
de su camisa ser abierto. Cuando los dedos de la cazadora trabajaban en eso
Willow no pudo contener un gemido.
La cabeza de Kennedy se había inclinado hacia el cuello
de su novia otra vez cuando las dos escucharon risas en la puerta de
enfrente. Kennedy se detuvo y levantó un dedo. Se acerco a la puerta y rápidamente
la abrió. Marsha y un grupo de tres cazadoras estaban paradas ahí riéndose
y antes que Kennedy pudiera regañarlas, las cuatro se dieron la vuelta y
corrieron hacia los dormitorios.
Kennedy cerró la puerta y Willow suspiró, “Niños.”
“Perdón por eso,” Kennedy le dijo. “¿Tal vez,
deberíamos hablar un poco mas y continuar las cosas cuando Faith regrese?
La privacidad parece ser un problema aquí.”
“Okay, pero continuaremos las cosas ¿cierto?” Willow
preguntó. “No quiero avanzar un paso y retroceder dos, Ken. Quiero que
hables conmigo.”
“Siempre al frente, lo prometo.” Kennedy le sonrió
mientras caminaba de regreso. “Hey,” dijo comenzando a abrochar la
camisa de Willow, “¿Por que no preparo chocolate caliente y movemos esto
a una conversación casual y amistosa? Un paso a la vez.”
“¿Alguna sugerencia sobre que pudiéramos discutir que
no termine en pelea?”
Kennedy se encogió de hombros. “No lo se. ¿Qué tal
sobre el último chisme como esa novia demonio de Andrew? Me voy un par de
horas y todo el infierno se desata.”
Willow sonrió y tomo la mano de Kennedy, “Vamos. Te
contare todo mientras calientas el agua.”
Corte
a:
Cocina
de las Cazadoras – Temprano por la mañana
Andrew estaba poniendo los toques finales en el desayuno
cuando notó a Willow salir del dormitorio de las Cazadoras usando la misma
ropa que el día anterior.
“Buenos días,” le dijo ella.
Andrew sonrió ampliamente. “Buenos días
ciertamente,” la molesto el.
Willow se sonrojó un poco pero no le hizo caso. “Bueno
no TAN bien pero mejor de lo que ha estado,” admitió ella.
En ese momento, Kennedy entro, dirigiéndose al
refrigerador por su jugo de naranja. “¿Quieres jugo de manzana, cariño?”
preguntó ella.
“No, estoy bien,” Andrew contestó. “Oh quisiste
decir…” Dijo el apuntando hacia Willow.
Ella le sonrió sarcásticamente y asintió antes de
comenzar a beber de la botella.
“Si por favor,” Willow le dijo antes que los otros dos
comenzaran a molestarse.
Mora llego del comedor y se paró a un lado de Andrew. “¿Hay
algo mas que requiera, maestro?”
Kennedy estaba tomando y de pronto comenzó a ahogarse.
“¿Maestro?” le preguntó a Andrew, quien simplemente se encogió de
hombros. Ella se inclino para ver bien la apariencia del demonio. “Cielos
Andrew, es bastante guapa,” Kennedy comento. “Bueno aparte del color
morado,” agregó después.
“Es lila,” Andrew remarcó como si tratara de
explicarlo.
“Soy Mora,” el demonio dijo dándole la mano a
Kennedy. “¿Tu eres la Cazadora lesbo que sirve a la bruja de la que habo
el Maestro?” pregunto ella.
Kennedy retiro la mano y miró a Andrew.
“Yo no dije lesbo,” insistió el, “Dije lesbiana y
no le dije toso. Ella solo –”
Kennedy ignoro el balbuceo de Andrew con un movimiento de
la mano y simplemente le dijo a Mora. “Si, como sea, esa soy yo supongo.
Kennedy.”
Mora sonrió cortésmente y continuó. “El Maestro dijo
que escuchó que anoche estuvieron juntas,” Mora le dijo a Kennedy dándole
dos platos de comida, “y dijo que las dos necesitarían un desayuno mas
grande para reponer toda la energía que quemaron teniendo sexo hasta el
amanecer.”
“¿Que?” Kennedy y Willow le dijeron a Andrew.
El sonrió nerviosamente. “Mora, es una bromista,”
comenzó antes de alejar los platos de Kennedy. “A ver, déjame hacer eso
por ti,” insistió el llevándolos hasta la mesa.
Kennedy se dio la vuelta para ver a Mora tomar la botella
de jugo de naranja. “Oh hey, no,” dijo ella acercándose. “Eso es mio.
¿Ves? Propiedad de Kennedy,” dijo apuntando a lo escrito en la etiqueta.
“Solo para mis labios,” agregó ella.
“Realmente es posesiva, ¿no es así?” Andrew le dijo
a Willow y no obteniendo nada mas que una dura mirada. El aclaro
nerviosamente su garganta y camino de regreso a la estufa.
“Escuche eso, tonto,” Kennedy le dijo antes de pasar
junto a el para sentarse al lado de Willow, el jugo de naranja en la mano.
Cuando la habitación se quedo en silencio, Kennedy le susurro a Willow en
el oído. “Observa esto,” en una voz mas fuerte le preguntó a Andrew,
“¿Qué hicieron ustedes dos anoche?”
“Tuvimos una maravillosa tarde, de hecho,” Andrew
comenzó. “Primero vimos Star Treck:
El legado de Khan y después claro tuvimos que ver Star Treck: En busca de Spock por que no la podía dejar con las
ganas.”
“Claro que no… nunca dejes a una hermosa mujer con las
ganas, amigo,” Kennedy suspiró. “¿Pero que mas hicieron jóvenes? O
debería preguntar, ¿es ella morada – perdón, lila de todos lados?”
“Kennedy,” Willow la regaño. “Déjalo en paz.”
“Oh vamos,” Kennedy dijo. “Si el cree que sabe todo
sobre nuestra vida sexual yo quisiera saber la de el.”
Andrew se veía notablemente nervioso. “No, no hicimos
tal cosa. Además, apenas nos conocimos anoche.”
“Eso es cierto,” Mora ofreció. “Y el Maestro dice
que aun que disfruta mis labios siente que deberíamos esperar a conocernos
mejor. Y lo que el Maestro quiero es lo que el Maestro obtiene.”
“Con razón no quiere enviarla de regreso tan pronto,”
Kennedy le dijo a Willow en voz baja. “Es bueno ver que aun hay algunos
chicos educados en el mundo, Andrew.”
“Ha. Ha,” Remarcó el sarcásticamente mientras
continuaba cocinando.
“No, en serio,” Kennedy respondió. “Quiero decir
aparte del hecho de que tu probablemente NO tengas experiencia sexual, de
todas maneras es bueno ver a un chico que piensa con algo mas que sus…
bajos instintos.”
“Bueno te haré saber que he tenido mucho sexo,”
Andrew les dijo. Ambas mujeres parecían escépticas. “Solo no con una
pareja,” agregó en voz mas baja.
Kennedy y Willow se rieron un poco. “Bueno no te
preocupes Andrew,” la pelirroja le dijo. “Cuando conozcas a la indicada,
lo sabrás.”
Andrew le sonrió sinceramente y ella hizo lo mismo.
Corte
a:
Oficina
de Bonnie – Tarde por la mañana
Bonnie le paso el archivo sobre el escritorio a la persona
sentada frente a ella.
“¿Supongo que entiendes tu objetivo aquí?” pregunto
ella para aclarar.
“Esta entendido,” el demonio asintió.
“Bien. El ultimo equipo que enviamos arruino las cosas
así que estarán esperándote.”
Abriendo el archivo el demonio preguntó, “¿Cuántas
Cazadoras?”
“Por lo menos 30 que sepamos,” Bonnie respondió.
“¿Vigilantes?”
“Dos bien entrenados. Como diez en entrenamiento y…”
El demonio le indico que continuara. “Una bruja extremadamente
poderosa,” termino ella renuente.
“¿Así que tienen magia en su esquina tambien? Esto será
definitivamente muy interesante,” dijo el con una sonrisa, viendo la
fotografía de Willow.
“¿Qué tan pronto puedes empezar?” Bonnie pregunto.
“El tiempo es esencial aquí.”
“Tendrás al chico para cuando anochezca. Te aseguro,”
dijo el con confianza.
“Te das cuenta que esto no será fácil,” le recordó
ella.
“Esta bien. Disfruto los retos.”
“Si, ¿pero puedes manejarlo?” Bonnie preguntó
firmemente. “Necesitamos alguien que limpie el desorden – no que haga
uno nuevo.”
El le dio una sonrisa siniestra. “No temas, solo son
humanos. Yo soy un limpiador. Tendrás lo que deseas. A diferencia de tu
tipo… mi palabra significa algo.”
Fin
del Acto Tres
Acto
Cuatro
Fade
In:
Int.
Lobby del Consejo de Vigilantes – Día
“Así
que”, dijo Rowena en un suspiro, “¿alguna pista de la pandilla de
vampiros?”
Se sentó
junto a Giles, quien miraba un periódico.
“Desafortunadamente
no” le dijo el. “El periódico no dice nada y hay posibilidades de que
no lo haga. Willow obtuvo reportes de la policía y parecía no haber
ataques contra otras personas tampoco, lo cual es raro”
“¿Así
que estamos asumiendo que no querían hacer un alimento con Jeffrey?”
Giles
asintió. “A estas alturas, tal vez. Pero
puede ser simplemente que Brell los haya asustado para que se
escondieran al anochecer. Haremos que las cazadoras patrullen mas a fondo
esta noche cuando patrullen”
Rowena
sacudió su cabeza. “¿Y también asumiremos que la descripción de
Jeffrey no concuerda con la de ningún vampiro del archivo?”
“Tenemos la ventaja de que Willow descubrió que Rachel
es una artista y la pondrá a hacernos un dibujo basado en la descripción
de Jeffrey”
En ese momento Willow, Rachel y Jeffrey entraron al área
del lobby donde estaban
sentados Rowena y Giles.
“El bar” le dijo Willow, entregándole el papel.
“¿Disculpa?” preguntó el mientras le echaba un
vistazo.
“Sabía que ya lo había visto antes y luego me di
cuenta” Willow golpeo con sus dedos la parte superior del papel. “Es de
el vampiro del bar de mi cumpleaños. El se fue con unos amigos cuando los
confronte. ¿Tal vez los dos ataques están relacionados? Quiero decir, las
dos veces fueron tras miembros del consejo. Tal vez no fue solo una
coincidencia que todos esos vampiros estuvieran ahí esa noche”
“¿Giles?” pregunto Rowena, consiguiendo su atención.
“¿Qué dice el archivo del Presidio de Ethan? ¿Algo acerca de activar la
boca del infierno aquí? ¿O debería decir sobre activar la boca del
infierno?”
“Si, pero me temo que no decía mucho más que eso. El
presidio parece ser un grupo de demonios muy bien organizado que no usa
solamente fuerza bruta, sino también magia. Y acerca de su verdadero propósito
aun no se ha descubierto nada… ¿Porque preguntas?” contesto el.
Rowena apretó sus labios como si estuviera pensando. “¿Que
tal si el Consejo era un blanco porque somos una amenaza para sus planes,
cualquiera que estos puedan ser? ¿Recuerdas cuando DeVeer hizo un
comentario de que la vieja guardia no era una amenaza?”
“¿Estas diciendo que tal vez estos vampiros trabajen
para un grupo más grande?” Giles pregunto.
“No sería la primera vez que los demonios se unen para
la dominación mundial” añadió Willow.
Rowena iba a continuar pero la conmoción de la puerta
principal la detuvo. Andrew y Mora llegaron cargando bolsas de la tienda,
mientras Robin, Faith y una chica pre adolescente ayudaban.
“Veo que tenemos una nueva amiga demonio” dijo Faith
haciendo señas en dirección a Mora.
“Y tu tienes una nueva Cazadora” respondió Rowena,
acercándose con una sonrisa.
“Si”
respondió Faith. “Anne, estos son el Sr. Giles, Rowena y Willow. Ellos
encabezan el consejo de vigilantes”
Rowena tomo la bolsa del supermercado antes de estrechar
la mano de Anne. “Gusto en conocerte, Anne. Llevemos esto a la cocina y te
alistaremos. ¿Como suena eso?”
“Gracias” dijo cortésmente la niña mientras
caminaban.
Faith y Robin se aproximaron al escritorio, donde los que
quedaban del grupo se levantaron. “¿Así que cual es la historia?” dijo
en una voz callada mientras hacia señas hacia Andrew y Mora.
“Andrew se sentía solo así que invoco a un amigo
demonio” recalco Willow en un tono casual.
Faith y Robin intercambiaron miradas, “Imagínate”
dijeron ambos en el mismo tono aburrido que usaran Rowena y Willow el día
anterior.
“Como sea” prosiguió Faith. “¿Adivinen a quien nos
encontramos en las
cataratas?”
Willow pensó por un momento antes de que se diera cuenta.
Iba a decir algo cuando repentinamente vieron como Andrew salía volando por
el aire y caía en su costado.
Un demonio apareció en la puerta de entrada y empezó a
buscar con la mirada por el cuarto. Localizando a Jeffrey trato de atacar,
pero Mora salto en su espalda tratando de arañar sus ojos. El se la quito
de encima con un movimiento sencillo que la mando volando encima de Andrew.
La distracción, sin embargo, fue suficiente para hacer lento al demonio
mientras Faith lo atacaba.
El demonio Vutch ondeo su mano y estrello a Faith contra
la pared cercana, sacándole el aire y haciendo que se pusiera de espalda.
Ella trato de levantarse mientras Robin corría, esperando taclear al
demonio. Pero con otro golpe lo mando contra Faith, haciendo que cayera de
nuevo. Willow levanto su mano pero el demonio hizo un cántico
irreconocible.
“Enciérrate” grito Willow.
No sucedió nada. Ella observo con miedo como el demonio
continuaba avanzando. Willow miro al vigilante mayor.
“¿Giles?” murmuro ella, el miedo era evidente en su
voz. Miro a sus propias manos y las sacudió como si incitándolas a
trabajar.
Giles toco la alarma, en el momento en que el demonio daba
un revés a Willow, mandándola al suelo.
Corte
a:
Int.
Cuartel
de las Cazadoras – Mismo
momento
En el cuarto de pesas, escucharon que la alarma se
apagaba.
“Vamos” le dijo Kennedy a las chicas.
En su dormitorio, Anne se volteo hacia Rowena mientras ponía
su bolsa en la cama. “¿Qué es ese ruido?” pregunto ella.
Rowena intento darle una sonrisa calmante.
“Probablemente una falsa alarma. Acomódate aquí. Volveré, ¿ok?
Sin esperar a que la chica le respondiera Rowena se fue al
edificio principal del consejo.
Corte
a:
Int.
Lobby del Consejo de Vigilantes – mismo momento.
El demonio tomo el brazo de Jeffrey pero Rachel salto en
el aire y lo pateo hacia el escritorio de la recepción. Giles levanto el
teléfono y lo despedazo contra la cabeza
del demonio.
Lentamente el demonio se dio la vuelta y le dio una mirada
desaprobatoria a Giles antes de agarrarlo por el cuello.
“Corre” alcanzo a decirle Giles a Jeffrey.
Jeffrey se encamino hacia las escaleras, mientras Rachel
le dio otra patada al demonio por la espalda. No pareció que lo lastimara,
pero fue suficiente para que soltara a Giles. El vigilante cayó al suelo
quejándose y frotando su cuello.
Corte
a
Int.
Cuartel de las Cazadoras –mismo
momento
De vuelta en el salón de las armas de las cazadoras, cada
una tomo una estaca y una espada antes de atravesar las puertas, mientras
Kennedy las conducía.
Corte
a
Int.
Apartamento Lindquist – mismo
tiempo
Jeffrey se apresuro y vio a su madre en el sofá.
“Jeffrey, ¿que...?”
“¡Esta detrás de mi!” le dijo el apresuradamente.
Corte
a
Int.
Lobby del Consejo de Vigilantes –
mismo momento
De vuelta en el lobby Andrew trato de levantar a Mora
quien yacía sin movimiento en el suelo.
“Vamos” dijo Andrew, ligeramente tocando sus mejillas.
“¡Despierta! ¡Como tu amo, yo te comando a que despiertes!” gritó el,
con preocupación en su voz.
Al mismo tiempo, las cazadoras empezaron a llegar al área
del lobby.
“¡No dejen que llegue arriba!” grito Willow mientras
se levantaba.
El demonio la golpeo, mandándola contra el escritorio de
la recepción, una abierta herida en su frente. Kennedy llegó justo a
tiempo para ver el golpe.
“¡Willow!” grito ella y se lanzo, espada en mano.
Vi miro a Faith y Robin en la pared más lejana y jalo a
Rona para que la siguiera.
“¿Están
bien?” pregunto Vi, ayudándoles a pararse.
Con una expresión determinada tomo la espada que tenía
Rona y se dirigió hacia el demonio. “Es hora de sacar a este”
Los cuatro se aproximaron para unirse a las demás
cazadoras quienes trataban de pelear con el demonio Vutch, pero fallaban
miserablemente. Con un moviendo de su mano el demonio mando a las cazadoras
que lograron rodearlo, al suelo. Kennedy salto en el aire, esquivando los
proyectiles humanos y adelantándose, espada en mano.
Con un poderoso lance a su sección media Kennedy rebano
al demonio a la mitad. Desde atrás, al mismo tiempo, Faith levanto su
espada sobre su cabeza y la paso hacia abajo.
“Buen corte y doble” bromeo Willow, tratándose de
levantar.
Robin suspiro con fuerza. “Gracias a dios que termino”
dijo el.
Rowena entro a la habitación para ver a las cazadoras
tratando de ponerse en pie.
“Qué demonios… eww” dijo ella al mirar los pedazos del demonio y vísceras yaciendo en el
piso.
Miro a Kennedy ayudando a Willow a ponerse de pie, la
sangre corría por la cara de la pelirroja.
“¿Estas bien?” preguntaron Rowena y Kennedy al mismo
tiempo. Kennedy le dio una mirada molesta a Rowena y ayudo a Willow a
balancear su peso.
“Se ve peor de lo que siente, estoy segura” les dijo
Willow mientras Giles le daba su pañuelo, el cual Willow uso para limpiar
su sangre.
Mora empezó a estirarse y a abrir sus ojos. “¿Amo?”
le llamo ella. “¿Esta Ud. Bien?”
“¿Estoy bien?” Andrew dijo, “Yo estoy bien, ¿pero
como estas tu?”
“Mi cabeza me duele mucho, Amo” le dijo ella.
“No te preocupes” le dijo, haciendo que se sentara.
“Te arreglaremos en un santiamén”
“¿Qué es un santiamén, amo?”
Andrew sonrió. “Oh, eres simplemente tan encantadora”
le dijo, mientras la ayudaba a ponerse de pie.
Todos parecían tan ocupados con sus heridas que no vieron
como el piso temblaba. El grupo de vigilantes se paro enfrente de Willow,
revisando su herida, cuando notaron que los ojos de ella se abrían.
“¿Qué pasa?” preguntó Faith, acercándose un paso más
a Willow. “¿Te mareaste?”
La bruja gimoteo y señalo detrás de ellos. Todos se
voltearon para ver no a uno, sino a 4 demonios Vutch que estaban ahí de
pie. Rowena tomo la espada ensangrentada de manos de Faith y la tiro de
lado.
“No hagas eso de nuevo” advirtió ella sarcásticamente.
“No bromees” murmuro Faith.
Kennedy y las demás cazadoras dejaron sus espadas como si
estuvieran incendiadas y miraron como las criaturas alcanzaron su altura
total y empezaron a atacar.
“Ok, amigos vigilantes” empezó a decir Faith, “¿Alguna
sugerencia en lo que son estas cosas y como matarlas?”
Antes de que cualquiera pudiera responder, dos de los
demonios los atacaron a la derecha y a la izquierda. Robin cayó primero y
luego Kennedy, ninguno de ellos pudo esquivar los golpes. Faith trato de
lanzarse contra ellos, pero uno de ellos simplemente la tiro al suelo con
una risa corta.
Robin se puso de pie con un salto y trato de golpearle,
pero el demonio lo agarro del puño, doblando su muñeca para atrás. Cayó
de rodillas, con una expresión de dolor.
El monstruo que estaba más cerca de las escaleras tomo a
Rowena y la lanzo sobre el escritorio y sobre Giles. El trato de amortiguar
su caída pero los dos cayeron al suelo, golpeando sus cabezas con el duro
filo. Giles se sentó primero y se toco la parte trasera de la cabeza, y tenía
algo de sangre. A su lado yacía Rowena inconsciente y tan cuidadosamente
como pudo, la reviso para ver si tenía heridas.
“¿Estas...?” Trato de preguntarle Faith a Robin.
Robin la interrumpió y señalo al demonio que empezaba a
subir las escaleras. “Bien, ¡detenlo!”
Faith se puso de pie rápidamente y lo persiguió pero el
demonio simplemente se volteo y la tomo por la chamarra. La aventó contra
Willow, quien decía un cántico sin éxito. Subiendo los escalones de uno
en uno el monstruo parecía sentir la presencia de Jeffrey y tiro la puerta
del departamento y vio como su madre trataba de defenderlo.
“Fuego” grito Mora. “Debes de quemar a un demonio
Vutch, amo”
En ese momento, Rachel se deslizaba por el piso, deteniéndose
en los pies de Andrew.
“Ve por los lanzallamas” le dijo el, ayudándola a
pararse.
Rachel asintió y se dirigió a los cuarteles de las
cazadoras, tomando a Vi por el brazo. La cazadora pelirroja asintió y la
siguió.
Andrew lanzo un suspiro. “Debes aguantar Mora” le dijo
a su amiga demonio. “Debo hacer lo que tengo que hacer”
“Pero amo, lo mataran” le dijo ella.
“Que así sea si ese es el precio de mi redención”
dijo el en un tono noble.
Se lanzo a la batalla, mientras Mora miro que el demonio más
cerca de el tomo una espada. Solo por instinto ella se adelanto y lo quito
del camino. Andrew cayó de espaldas y miro hacia arriba.
En vez de apuñalar a Andrew, como el demonio pretendía,
la espada se encontró con el estómago de Mora y ella se estrello en el
suelo.
“¡Mora!” gritó Andrew, mientras se arrastraba hacia
ella. La tomo por los brazos y lejos de la batalla, acunándola en sus
brazos.
“No podía dejar que lo lastimara Amo” le dijo ella,
con sangre naranja que empezaba a salir de su boca. “Siento haberlo
desobedecido. Por favor perdóneme”
Los hombros de Andrew se sacudieron por el comentario.
“Esta bien. Y no te preocupes. Y tu vas a estar bien.” Dijo mintiendo
sin ser convincente.
Mora no dijo nada más y le sonrió, pero pronto la luz en
sus ojos pareció irse, aunque su sonrisa aun estaba ahí.
“¿Mora?” le hablo Andrew al peso muerto que ahora
cargaba en sus brazos. “Vamos, Mora. Quédate conmigo, ¿esta bien?”
Nada. Andrew mordió sus labios, apagando un sollozo. Cerró
los ojos de Mora con su mano antes de acercarla más, su cabeza descansando
en la de ella.
Kennedy logro finalmente ponerse de pie, para ver a los
tres demonios restantes luchando contra las cazadoras en el lobby. Miro
hacia arriba y vio que el cuarto demonio tenía a Jeffrey, aparentemente sin
vida. Lily se apresuro detrás de el, pero este tiro a la mujer a un lado
como si fuera un insecto molesto.
Kennedy se lanzo al ataque, y estaba cerca del último
escalón, cuando el demonio la golpeó, mandándola por encima del barandal.
Se tambaleo del segundo piso antes de caer llanamente en su espalda con un
estruendoso ruido.
“¡Oh Dioses, Kennedy!” gritó Willow, mientras corría
hacia ella.
El siguiente sonido fue un sonido como de llama. Vi le
lanzo un lanzallamas a Rona.
“Es la hora de la barbacoa” le dijo a la cazadora de
piel oscura, al tiempo que Rachel se apresuraba adentro y prendió llamas al
demonio más cerca de ella.
Así el demonio que tenía a Jeffrey hizo su escape, por
la puerta principal, los dos restantes lo protegieron.
“¡Detrás de ti!” gritó Vi.
Rachel trato de voltearse pero no pudo, un demonio la tomo
por la cabeza, rompiendo su cuello al instante
“¡Nooo!” grito Faith poniéndose de pie rápidamente.
Al tiempo que corría, tomo el lanzallamas de manos de
Rona y empezó a tostar al demonio que sonreía maliciosamente sobre el
cuerpo sin vida de Rachel. Este aulló con dolor por las llamas.
Antes de que el demonio pudiera, Vi lo quemo hasta que no
fue más que polvo. Faith aventó el lanzallamas al suelo y tomo a Rachel en
sus brazos. Muerta, la chica aun tenía una expresión de sorpresa en el
rostro mientras Faith empezó a mecerla.
Fade
to:
Int.
Refugio de la cueva del Presidio –
Cuarto de Controles
Horas
Después
Los ojos de Jeffrey se abrieron y el miro a su alrededor
tratando de averiguar a donde lo habían llevado. Trato de moverse pero se
dio cuenta que sus brazos, piernas y cabeza estaban sujetos a la silla de
metal en que estaba sentado. Vio alrededor tanto como sus limitados
movimientos se lo permitían y notó que estaba dentro de una clara burbuja,
atado a una silla, mientras Gretz y los vampiros lo miraban.
El demonio que lo secuestro tambien estaba parado afuera,
luciendo triunfante por un trabajo bien hecho y Jeffrey observó como subía
las escaleras y se perdía de vista.
Corte
a:
Int.
Guarida del Presidio – Pasillo
El demonio Vutch se movió por el pasillo para encontrar a
Bonnie esperándolo con una mirada placentera en el rostro. “Ahí
estas,” le dijo ella. “Pagado totalmente… has hecho bien,” comento
ella.
“Como si hubiera habido alguna duda,” el demonio le
dijo presuntuosamente al tiempo que aceptaba de ella un portafolio. “Estoy
seguro que no le tomara mucho tiempo a esa bruja de ellos contrarrestar el
hechizo que puse sobre ella. Así que si requieren mas ataques al concejo,
sugiero que lo hagan pronto mientras ella esta fuera de la jugada.”
“Gracias,” Bonnie le dijo sinceramente. “El presidio
tomara eso en cuenta.”
Corte
a:
Int.
Guarida del Presidio – Cuarto de Controles
Momentos
Después
Jeffrey permanecio asegurado a la silla cuando de pronto
vio al Ingeniero, entrar a la habitación.
“¿Q-que quiere?” Tartamudeo el. “Yo no… soy solo
un chico, yo no se… no puedo ayudarte –”
“Silencio,” el Ingeniero gruñó. Al sonido de su voz,
Jeffrey se encogió y cerró los ojos. El demonio levantó una mano, y las
ataduras de Jeffrey se abrieron, permitiendole flotar arriba de la silla.
Con el movimiento de un dedo el Ingeniero lo azotó contra la enorme esfera
que dominaba la habitación. Cadenas plateadas se cerraron alrededor de sus
brazos y piernas.
Los ojos de Jeffrey siguieron al Ingeniero mientras se movía
a un panel de control. El demonio puso sus manos el la superficie negra del
panel, manipulando los nodos en el. Tres anillos que rodeaban la esfera se
pusieron en movimiento, girando alrededor y en dirección a Jeffrey. Jeffrey
se sujeto de las cadenas, esperando ser despedazado, pero cuando el primero
anillo lo alcanzó paso a través de el, como si fuera igual de sólido que
un espejismo. Aun que, a su paso, dejo su cuerpo brillando con una fuerte
luz, y arranco un angustiado grito de su garganta, interrumpido cuando el
siguiente anillo paso a través de el.
El ingeniero asintió satisfecho y movió otro control, y
el brillo de una luz de otro mundo iluminó si rostro mientras el aparato
aumentaba la velocidad.
Fade to Black.
Fin
del Amor Duele